31/05/2026
Seguramente que habrá habido momentos en los que te sentías con toda la energía y toda la confianza para luchar por ese sueño. También estoy segura que habrás pasado -o estás pasando- por una fase opuesta en la que la falta de confianza y las preocupaciones se adueñan de ti y te roban la esperanza y la energía.
Son momentos en los que queremos creer, pero la semilla de la duda sobre nuestras capacidades y el miedo al futuro vuelven a aparecer. A estas alturas ya sabes que no es fácil cambiar una vida, no es fácil cambiar los hábitos, actitudes, comportamientos, creencias limitantes, deshacernos de los miedos…
También sabrás que cuando persigues lo que deseas, cuando vas tras tus sueños, siempre habrá obstáculos. Grandes retos, momentos dolorosos, momentos en los que la oscuridad de las dudas te rodean. Sin embargo, esas tormentas no permanecen, son pasajeras. Y el momento es ahora: ahora es cuando la perseverancia tiene que ser tu gran herramienta para poder crecer. Es justo cuando más hay que invertir en uno mismo para tener una gran fortaleza mental.
A veces, cuando las cosas no funcionan, llegamos a pensar que el éxito es para unos pocos elegidos; esos que han nacido con un don especial que los demás no tenemos. Pero la verdad es que no hay grandes personas que hacen realidad sus sueños, sino grandes sueños hechos realidad por algunas personas.
¿Y qué pasa si lo intento y no funciona? ¿Y qué pasa cuando es difícil creer en uno mismo? Que aprenderás y tendrás más experiencia. Aunque a lo mejor la pregunta debería ser al revés… ¿Qué pasará si no lo intentas? ¿Qué pasará si no tomas una decisión, si no te atreves y no lo intentas? Ya sabes la respuesta…