29/09/2026
A veces la culpa no aparece porque hicimos algo malo.
Aparece porque nos juzgamos.
Desde pequeños aprendemos:
“esto está bien”, “esto está mal”,
“esto se hace”, “esto no se hace”,
“esto está bien visto”, “esto decepciona”.
Y sin darnos cuenta, esas voces pueden quedar adentro nuestro.
Entonces, cuando elegimos diferente, ponemos un límite o priorizamos lo que necesitamos, aparece la culpa.
Pero podemos empezar a preguntarnos:
¿Realmente hice algo malo?
¿O estoy haciendo algo que aprendí que “no debía” hacer?
Crecer también es revisar esas reglas que alguna vez aprendimos y preguntarnos cuáles todavía nos representan.
✨ No todo lo que aprendiste como incorrecto, hoy tiene que seguir siéndolo para vos.
Emociones BienestarEmocional