12/01/2026
📢 Declaración Pública | Biblioteca Popular Jorge Farías
La Biblioteca Popular Jorge Farías es un espacio comunitario, voluntario y sin fines de lucro que desde el año 2018 desarrolla su labor en el Barrio Puerto de Valparaíso, promoviendo la lectura, la educación, la cultura y el encuentro humano. Como toda biblioteca, su existencia se funda en principios universales compartidos por la humanidad: el acceso libre al conocimiento, la protección de la niñez, el fortalecimiento del tejido social y la defensa de la dignidad humana, especialmente en contextos de exclusión.
En este marco, rechazamos de manera categórica las publicaciones difundidas por el medio digital Alerta Noticias que intentan vincular a la Biblioteca Jorge Farías con actividades ilícitas, incivilidades u otras prácticas ajenas a su quehacer. Estas afirmaciones son malintencionadas y profundamente irresponsables, y contribuyen a instalar un relato falso que daña a un proyecto que con sumo esfuerzo ha logrado conectar con una capa social que es muy difícil de vincular. Resulta especialmente grave que estas publicaciones se inscriban en un contexto de hostigamiento sistemático, sostenido en el tiempo por ciertos “dirigentes vecinales”, con objetivos determinados, planificación y uso de plataformas de comunicación asociadas, orientado a desprestigiar el trabajo de la biblioteca y convertirla en un chivo expiatorio de problemáticas que son estructurales, históricas y ajenas a su existencia. Frente a esto hemos iniciado las acciones legales correspondientes, con el fin de resguardar la verdad y la integridad de nuestra comunidad.
No desconocemos las situaciones de inseguridad, el deterioro del espacio público y convivencia conflictiva que afectan al sector Plaza Echaurren (las cuales también sufrimos y también quisiéramos una solución), pero enfatizamos que estas no fueron generadas por la biblioteca ni pueden ser resueltas mediante su estigmatización.
Frente a esta realidad, hemos impulsado y buscado diversas soluciones para enfrentar esta situación; sin embargo, estas problemáticas no pueden ser abordadas únicamente desde la comunidad. Corresponde a las instituciones públicas asumir su responsabilidad y hacerse cargo, coordinando gestiones que estén a la altura de la complejidad de la situación.
Confundir un espacio cultural con las causas de estos fenómenos constituye una falacia grave que desvía la atención de los problemas reales y bloquea soluciones de fondo. La Biblioteca Jorge Farías no genera actividades ilícitas ni violencia: convive en un territorio complejo porque decide estar donde más se la necesita, está ahí por las personas a pesar de esto, no siendo la causa de ello.
Nos preocupa profundamente que, a partir de estas publicaciones, en redes sociales administradas o difundidas por Alerta Noticias se hayan permitido mensajes de odio, amenazas y llamados explícitos a destruir o incendiar la biblioteca. Esto no es una crítica ni una opinión legítima: es calumnia e incitación al daño.
Queremos ser absolutamente claros: si un ataque de esa naturaleza llegara a materializarse, no sería un hecho aislado ni espontáneo, sino la consecuencia directa de un clima de hostigamiento y deshumanización que hoy se está alimentando de manera irresponsable. Queremos evitar ese trauma a nuestros/as usuarios/as, quienes ya viven realidades muy complejas, no queremos que esta situación les cause mayor dolor.
La biblioteca no es solo un inmueble. Es un espacio de pertenencia y cuidado. Allí niñas, niños, personas mayores y usuarios de distintas edades no sólo leen y participan de actividades culturales, reconocen ese lugar como propio y se detienen, con orgullo y alegría, frente al llamado “Muro de la fama”, donde se exhiben fotografías de ellos mismos durante las jornadas compartidas. Ese gesto sencillo da cuenta de algo profundo: la biblioteca es un espacio donde se sienten vistos, valorados y seguros, se ha logrado un sentido de pertenencia e identidad colectiva.
Quemar una biblioteca (o legitimar discursivamente su destrucción) no es solo dañar un espacio físico: es atacar un refugio simbólico, un lugar donde se construyen identidad y memoria. La historia humana ha mostrado con claridad que cuando se persigue o se destruye una biblioteca, se retrocede hacia sus etapas más oscuras, aquellas en que el miedo, el odio y la ignorancia se imponen sobre el conocimiento, la cultura y el cuidado colectivo.
Frente a este escenario, la Biblioteca Popular Jorge Farías ha optado por profundizar su compromiso comunitario. Hemos sostenido reuniones con autoridades municipales, articulando y ejecutando acciones con vecinos, organizaciones y entidades colaboradoras, y adoptado medidas concretas para mejorar el entorno y la convivencia, aun contando únicamente con trabajo voluntario y recursos limitados.
Reafirmamos con convicción que los espacios culturales y comunitarios no son el problema, sino una parte esencial de la solución. Atacarlos sólo profundiza el abandono social que hoy afecta a nuestros barrios y perjudica a quienes tienen menos herramientas para defenderse.
Finalmente, hacemos un llamado a los medios de comunicación, dirigentes y ciudadanía a actuar con responsabilidad, rigor y ética, comprendiendo el daño real que generan los discursos de odio y desinformación. La Biblioteca Jorge Farías continuará su labor con transparencia, compromiso y cuidado, porque defender una biblioteca es defender el derecho a aprender, a soñar y a construir futuro, incluso en los contextos más difíciles.