20/07/2026
Creemos que fracasamos en una relación, en un trabajo o en cualquier espacio, cuando nos vamos de ahí y vivimos con el peso de la culpa, el remordimiento y la vergüenza de cargar con esa sensación de haber fracasado por habernos ido; quizás por el tiempo invertido, por creer que se pudo haber hecho más o simplemente porque no era un escenario planeado en la vida.
Pero también existe otro espacio donde fracasar también es quedarse… para hacernos a modo de los demás o de esa relación; renunciar a nuestros ideales con tal de no ser rechazados o simplemente por miedo.
El fracaso no es una derrota es una ventana a la valentía y a honrar quienes somos. El fracaso puede ser tu mejor aliado cuando lo ves desde la lección pero sobre todo, desde el avanzar a algo mejor.