Desde entonces su accionar ha estado estrechamente vinculado a destacadas iniciativas e instituciones, a quienes se les encargó en la última década, obras arquitectónicas de singular relevancia –principalmente en la ciudad de Guayaquil–, íntimamente asociadas con el crecimiento de la capital económica del Ecuador. Su carrera, que se distingue por el dinamismo que aporta su talento y juventud, inc
luye una vasta experiencia como responsable de dar forma y concepto a numerosos proyectos en los noventa, ya como dibujante y ayudante de obra al interior de Scheel & Jacobson y del Consorcio Santos CMI, y luego como jefe de diseño y acabados en la Corporación Olympus. Su probado trabajo y calidad, le hacen merecedor al Premio Nacional de Arquitectura –en el año 2002–, fecha que coincide con su incorporación al staff del Taller de arquitectura de la Fundación Malecón 2000. El año 2004, marca la internacionalización de su trabajo, puesto que de modo paralelo se desempeña como arquitecto asociado con Carlos Alberto Fernández-Dávila para URVIA Corporación Andina de Urbanistas, empresa con sede en el Perú –y con quien ejecuta varios emprendimientos en la ciudad de Lima–; al tiempo que colabora como arquitecto de diseño para COPLAZA. Del 2009 al 2012, efectuó una prolífera actividad como ejecutivo de la promotora inmobiliaria PRONOBIS, para quienes elaboro no únicamente diseños, sino la coordinación, supervisión arquitectónica, estudios de factibilidad y proyectos, al ocupar el cargo de Subgerente de operaciones. El bagaje, la experiencia, así como una trayectoria que se nutre tanto de la práctica, como de la actualización permanente de técnicas y de las necesarias herramientas al momento de generar productos de excelencia en el ramo, son la rúbrica distintiva de esta firma de arquitectos, en donde la audacia y la libertad de la forma, imprimen un carácter experimental y lúdico, que los coloca a la vanguardia del ramo.