11/05/2015
Nombre:
Restaurant Can Pere Punyetes
Propietario:
Pau Bosh, Lluc Bosh
Ubicación:
Sant Esteve de Palautordera , Barcelona
Diseño y ejecución de proyecto:
VERDEAS, Architecture and sustainability : Arquitectura, diseño de interior, instalaciones electricas y sanitarias, supervisión de obra.
Area:
115 m2
Presupuesto de obra:
Tiempo de ejecución de obra:
02 Febrero-30 Marzo 2015
Buen rollo, cocina y diseño.
Pau y Lluc son dos hermanos emprendedores, talentosos y trabajadores con una gran pasión por la cocina catalana. Su restaurant, el Pere Punyetes, se ubica en un pueblo con de solo tres mil personas a las afueras de Barcelona. Sus comensales vienen principalmente de la zona y de todas partes de Catalunya (llenando a tope el local casi todos los días y ni que decir de los fines de semana) para encontrar una renovada e innovadora propuesta:
BUEN ROLLO , COCINA Y DISEÑO .
Su nueva apuesta gastronómica se basa en la cocina de campo, el producto muy fresco y la fusión con nuevas tendencias sin perder la sazón catalana de siempre.
Mejillones de Rocas al v***r, Fricandó de ternera con setas, Merluza con crema de alcachofa y jamón crujiente, Flam de mató, Milfulles de xocolata. Entre otros son parte de la nueva carta.
Siempre hubo una conexión fuerte entre los chicos y los comensales condicionados por las características espaciales del restaurante original:
Para ir a los servicios y al comedor de atrás había que cruzar la cocina.
Esto sin duda se convirtió en uno de los aspectos más interesantes a rescatar en la propuesta de diseño. La interacción de los clientes con el personal de la cocina es directa e íntima. Sin querer, Lluc y Pau compartían de esta manera los aromas/olores de la buena comida y el esfuerzo /dedicación al trabajo duro expuestos libremente sin miedo al mundo.
Fue por esto que en el bar de entrada se buscó integrar la cocina con los comensales. Apreciar el espectáculo en vivo de Pau salteando unas gambas defendiendo al Barza de las críticas de un Madrilista sentado en la barra, mientras Pau le sirve unas cervezas a dos amigos del pueblo de toda la vida.
Se creó un pasillo que une el bar de la entrada y el comedor principal para mejorar la funcionalidad. A través de un ventanal , la cocina sigue expuesta a lo largo del recorrido mientras que los costados se aprovechan para el almacenaje del menaje y la exposición de vinos. Adicionalmente se reforzó idea de la galería/exposición de arte dándole un espacio previo a la entrada del comedor principal.
La cocina se optimizó y se reutilizó el 90% del mobiliario existente con una reorganización del espacio a través del estudio de los procesos de la rotación de platos, productos y el movimiento del personal.
La iluminación es Led y se plantea mediante un software especializado para calcular la dosis exacta según la actividad y dimensiones de cada ambiente. Lo mismo con la extracción y climatización cumpliendo así con la reglamentación del Código Técnico de la Edificación Español sin dejar de lado la eficiencia energética para reducir consumos y costos.
El piso es el original y fue uno de los condicionantes obligados para la propuesta arquitectónica. Los colores de los muebles y los ambientes están basados en la tonalidad de las baldosas para crear así una integración de lo tradicional con lo nuevo; tal como la cocina de Pau y Lluc.
La madera de los muebles nuevos es reciclada en su mayoría y con origen certificado. En el comedor de atrás se planteó un trasdosado de madera para cubrir las humedades ( imposibles de arreglar por la edad de la edificación).
Se pintaron de negro los marcos de las puertas que alguna vez existieron pero desaparecieron con el tiempo y las uniones de la bóveda catalana para resaltar su textura y color.
Finalmente se logró un diseño funcional, único, personal e íntimo que integra la parte histórica y tradicional de la Catalunya del Campo con las nuevas tendencias y modernidad sin olvidar sus orígenes que reflejan la pasión de Pau y Lluc por la buena comida y el buen rollo que le ponen al trabajo todos los días.