22/05/2026
El auge del asbesto durante el siglo XX provocó que millones de personas convivieran con este material en viviendas, fábricas, tuberías, cubiertas, aislamientos y componentes industriales. Su bajo coste y versatilidad impulsaron una expansión global que terminó introduciendo fibras de amianto prácticamente en todas partes.
Actualmente, el principal riesgo aparece cuando estos materiales se deterioran, rompen o manipulan sin las medidas adecuadas, liberando fibras al ambiente. Por ello, la identificación, gestión y retirada controlada del amianto continúan siendo fundamentales para proteger la salud pública y evitar nuevas exposiciones.
Durante décadas, el asbesto fue considerado un material casi milagroso. Su resistencia al calor, al fuego y a numerosos agentes químicos hizo que se utilizara de forma masiva en construcción, industria, transporte y todo tipo de productos cotidianos. Incluso llegó a describirse como una “roca ...