26/08/2026
⚡ Es uno de los sistemas de seguridad más importantes de tu edificio o negocio, y también uno de los más olvidados: el pozo a tierra.
Su función es simple pero crítica: desviar corrientes eléctricas de falla hacia la tierra, protegiendo tanto a las personas como a los equipos conectados a la red eléctrica. El problema es que su efectividad depende de condiciones que cambian con el tiempo, y que no se ven a simple vista.
Los riesgos más comunes de un pozo a tierra sin mantenimiento:
🔸 Aumento de la resistencia del terreno por sequedad o corrosión
🔸 Conexiones deterioradas que comprometen la conducción a tierra
🔸 Electrodos degradados sin que nadie lo note hasta una falla real
🔸 Mediciones fuera de norma, detectadas solo durante una auditoría
🔸 Mayor riesgo de descargas eléctricas para personas y equipos sensibles
Muchos edificios y negocios instalan un pozo a tierra una sola vez, y asumen que ya quedó resuelto para siempre. La realidad es que su efectividad se degrada con el tiempo, y solo una medición periódica puede confirmar si realmente está cumpliendo su función.
Un mantenimiento preventivo, con mediciones de resistencia periódicas, asegura que el sistema responda cuando realmente se necesita.
📩 ¿Cuándo fue la última medición de resistencia de tu pozo a tierra?