08/18/2023
Alguien dijo: "la vida es una sucesión de pérdidas y de encuentros". Hay cosas que solo con la conciencia se identifica el verdadero valor de todo aquello que se ha perdido, aunque fuese de una manera temporal, y de todo aquello que la mayoría de las veces nos encuentra, y que unas cuantas veces somos nosotros capaces de encontrar. Verdaderamente la búsqueda espiritual no deja de ser una paradoja, pues uno busca y en el mejor de los casos encuentra, aquello que ya está dentro de uno mismo. Sin embargo vivimos casi siempre hacia el exterior, por lo cual la búsqueda interior se hace tan complicada. Se supone que la razón de ser de una búsqueda es el hallazgo de algo exterior, sin embargo la búsqueda espiritual es interior, por más que uno no encuentre apenas nada de lo que busca, por estar casi siempre enfocado en lo exterior. Esto nos da pie para intuir acertadamente que, las cosas del espíritu son tremendamente sutiles, están más allá de la mente y de los sentidos. Sin embargo el mundo exterior, es imprescindible para poder ver la realidad, la verdad, de una forma menos sutil, más cruda, lo sensorial es también espiritual, siempre que se viva desde el interior.
Al final, casi todo lo que creemos haber conseguido en nuestra vida, es producto del deseo, del apego, de la ambición, de la fantasía, de las proyecciones internas de todo tipo, que nos han llevado a creerlas como propias, como conquistadas y logradas por nosotros, cuando jamás ha habido realmente pérdidas, por la sencilla razón de que nunca el objeto de la pérdida ha sido nuestro, se puede decir que es un préstamo y nada más.
Hay innumerables situaciones en las que uno no tiene conciencia de lo que pierde, y tampoco es consciente de lo que encuentra aún sin buscarlo. La pérdida más importante es la de nuestra alma, pero sin llegar a ese extremo, el sentirse perdido, es la situación ideal para reiniciar nuestra vida, nuestros valores, nuestras prioridades. Se puede decir que es el encuentro más importante de nuestra vida, porque nos conduce al encuentro consigo mismo, sin filtros, sin falsas apariencias, nos ponen delante la cruda realidad en el grado que seamos capaces de soportar. Continúa abajo👇