21/04/2026
Túbulo proximal: el verdadero motor del riñón.
Cuando pensamos en el riñón, solemos imaginar que solo "filtra" la sangre... pero la realidad es mucho más interesante. Después de la filtración en el glomérulo, entra en acción el túbulo proximal, una estructura clave que decide qué se recupera y qué se elimina.
¿Qué hace el túbulo proximal?
Este segmento reabsorbe aproximadamente el 85-90% del sodio y del agua filtrados, lo que ocurre de manera isotónica (es decir, sin cambiar la concentración global). En pocas palabras: recupera grandes volúmenes sin alterar el equilibrio.
El secreto: energía y gradientes Todo inicia gracias a la bomba Nat/K+ ATPasa, que usa energía (ATP) para sacar Sodio de la célula. Esto genera un "efecto succión" que permite que múltiples Sustancias regresen a la sangre:
• Sodio (Nat)
• Agua (H;0)
• Bicarbonato (HCO:)
• Cloro ((C-)
• Urea
✓El agua sigue al sodio:
El agua se mueve pasivamente, siguiendo al sodio, lo que mantiene la osmolaridad estable. Por eso decimos que la reabsorción aquí es isotónica.
✓Regulación ácido-base
El túbulo proximal también juega un papel fundamental en el equilibrio ácido-base. A través del intercambio de hidrogeniones (H*), permite la reabsorción de bicarbonato, ayudando a corregir estados como la acidosis.
✓Alta especialización estructural Sus células tienen microvellosidades (borde en cepillo), lo que aumenta enormemente la superficie de contacto y permite una reabsorción masiva y eficiente.