08/05/2026
EL AMADO MAESTRO JESÚS, SOBRE SU ASCENSIÓN
Existen muchos Hijos y muchas Hijas de la Luz, como bien saben, - Quienes son Mis compañeros y muchos Seres Superiores, tan lejos por encima de Mí en la Escalera de la Evolución Divina que no puedo siquiera ver las figuras de Sus Presencias “YO SOY” o Sus Cuerpos de Fuego Blanco por la propia radiación de Su Luz. Así es con ustedes a medida que se mueven hacia arriba y hacia delante sobre el Sendero de la auto maestría, estén seguros siempre que existe alguien en el peldaño debajo de ustedes a quien están elevando para tomar el lugar en ese peldaño en la escalera a medida que se muevan hacia delante hacia mayor y mayor Luz. Juan y la Madre María escogieron tomar ese lugar por Mí y así en esa mañana estuve capacitado quietamente y sin ostentación subí ese sendero de grama hasta la cima de la Colina de Betania y justamente tuve un poco de soledad, mirando la salida del Sol, disfrutando las bellezas de la Tierra antes que Mis discípulos y aquellos quienes vinieron a preguntarse y a cuestionar, siguiéndoles a ellos llegaron después a la cresta de la Colina. Así que fue con ese cuerpo interno resucitado que fui capaz, en la presencia de casi quinientas personas, no todos quienes creían que tal cosa era posible, fui capaz de acelerar la acción vibratoria de esa forma resucitada y con la gran asistencia de la fuerza de la oración poderosa que Mi Madre había establecido a través de todos Sus años de Oración en la Colina de Betania con la gran asistencia de Mi Propia Presencia “YO SOY”, se manifestó la ASCENSIÓN públicamente.
Algunos estuvieron allí quienes lo vieron, algunos estuvieron quienes no, porque a medida que la Luz llegaba a ser más brillante, la actividad natural del ser humano era cubrir los ojos contra la Luz intensa. Algunos estuvieron asustados, como ustedes encontrarán en todas sus actividades actuales y futuras de lo inusual y ellos se voltearon de espaldas no sea que estuvieran en peligro.
Algunos se arrojaron ellos mismos al suelo. Los pocos quienes estuvieron de pie, algunos quienes están dentro de este salón hoy y pueden atestiguar, saben que desde la cima de la Colina de Betania, habiendo completado Mi curso y dejado en las manos de aquellos quienes iban a formar la fundación de la Dispensación Cristiana, ASCENDÍ hacia Mi Padre y el suyo, disfrutando esa compañía de Seres Divinos Quienes han renunciado al Nirvana, continuando Mi asistencia como mejor pude para cualquiera y todas las corrientes de vida quienes a su vez dirigieran su atención hacia Mí. Pido hoy una bendición de la Ley Cósmica en la remoción del Cristo crucificado de todas las Iglesias Cristianas y el reemplazo por una visualización del Cristo Ascendiendo, algo sobre la cual la gente pueda mirar que elevará su visión y les dará esperanza, ayuda y fuerza para querer lograr igual maestría.