27/05/2026
SEGUIMOS COMPARTIENDO LOS APORTES DEL CONVERSATORIO: Los desafíos del trabajo en perspectiva metodista.(que pueden ver en nuestro canal de youtube).En este caso el aporte de Verónica De Luca (Investigadora y cooperativista) .
Hoy en día en nuestro país estamos inmersos en un contexto social desordenado, complicado, ajustado y profundamente cruel por lo que hablar de trabajo tiene un peso particular porque la dignidad del trabajo está en disputa. Entró en disputa con la puesta en vigencia de la Ley de Modernización Laboral (Ley 27.802), conocida como “la reforma laboral”.
Una reforma laboral que no resuelve la desigualdad sino que profundiza la explotación, y no reconoce el trabajo comunitario que es el que viene sosteniendo la vida en los barrios.
Que retira derechos al conjunto de la clase trabajadora y desarticula la organización colectiva.
Cuando hablamos del mundo del trabajo nos referimos a la organización social en un sentido amplio ya que involucra a todas las personas que trabajan, en empleos formales, o que realizan su actividad laboral dentro de la economía social, solidaria y popular, o que se encuentran por fuera del marco legal del trabajo.
Además, del trabajo remunerado, está el trabajo de cuidado que es imprescindible para la reproducción de la fuerza de trabajo y la organización social, y a pesar de su importancia no es remunerado, ni reconocido, y son las mujeres y diversidades quienes los llevan adelante.
Según el informe realizado en el año 2020 por la desarticulada Dirección Nacional de Economía, Igualdad y Género (Secretaría de Política Económica del Ministerio de Economía) el aporte del trabajo doméstico y de cuidados no remunerado (TDCNR) al Producto Interno Bruto (PBI) es de 15,9%.
El trabajo de las mujeres y diversidades, ya sea remunerado como no remunerado, funciona como un amortiguador de las crisis y es que el sistema productivo sin el trabajo de cuidados no funciona.
Los trabajos de cuidados pueden ser autocuidado, cuidar directamente a otras personas, las tareas que hacemos para sostener los hogares, como también a las organizaciones sociales y a las instituciones, ya sea limpiar, cocinar, hacer las compras, acompañar a alguien en situaciones especiales o en tratamientos de salud. Actividades que no están contabilizadas en el PIB.
En tal sentido, la Encuesta Nacional de Uso del Tiempo Indica que las Mujeres dedican 6,3hs al trabajo no remunerado, mientras que los Varones 3,4hs, lo que da un promedio 3hs diarias más de dedicación que las Mujeres le prestan al trabajo doméstico y a las tareas de cuidado, fuente: INDEC, Encuesta Nacional de Uso del Tiempo (ENUT 2021).
Traer a escena la importancia del cuidado es considerarlo como una dimensión clave del bienestar social y reconocerlo como un trabajo que debe ser remunerado.
Entonces, cuando hablamos de trabajo, hablamos de todo lo que sostiene la vida, y gran parte de ese trabajo es realizado por mujeres y diversidades, muchas veces sin reconocimiento, sin derechos y sin descanso.
Además, en la organización social del cuidado no intervienen solamente las casas, sino que participan las organizaciones sociales y comunitarias, como también el Estado.
El Estado lo hace por medio del diseño, elaboración y aplicación de programas y políticas públicas, pero que en este contexto de crisis se retiró de estos espacios.
En todas sus formas el trabajo significa dignidad, y su representación está en disputa.
Hoy vemos como se precarizan derechos, como se desvaloriza el esfuerzo cotidiano, como se instala la idea de que el trabajo es un costo y no un derecho.
Tenemos presente que el trabajo no es solo una ecuación matemática, ni una fórmula de Excel para incrementar las ganancias, sino que el trabajo es vocación, es servicio, es expresión de humanidad, pero esa dignidad no se distribuye de manera igual.
Las mujeres lo sabemos en el cuerpo, cuando sostenemos dobles y triples jornadas: el trabajo remunerado, las tareas de cuidados y, en muchos casos, el trabajo comunitario.
Sumado a que hoy en día muchas veces con un solo trabajo remunerado ya no alcanza, los sueldos no valen nada, por lo que se necesita tener dos trabajos o a veces más, y a eso sumarle las horas dedicadas a los cuidados por parte de las mujeres.
Como dicen las compañeras de los barrios populares, “la triple jornada alcanza casi 14 horas diarias”. Ese dato es una radiografía de lo que estamos viviendo.
Aquí la perspectiva de género no es un agregado, es una forma de ver lo que siempre estuvo ahí.
Es por eso que, hablamos de mujer trabajadora porque en las últimas décadas quedaron en evidencia las desigualdades laborales que enfrentamos las mujeres la sobrecarga que implica las tareas de cuidado y el trabajo doméstico.
Si bien, la organización social del trabajo se construyó sobre una división sexual que asignó a los varones lo productivo y a las mujeres lo reproductivo, y esa división sigue siendo el pilar de muchas desigualdades.
Tal como se expresa en los indicadores publicados en la Encuesta Permanente de hogares (EPH) del INDEC, actualizados 3° Trimestre del año 2025:
Tasa de Actividad (Tasa que mide la población económicamente activa): Mujeres: 52.6% vs Varones: 70.1%
Tasa de Empleo (Tasa que mide la proporción de personas ocupadas con relación a la población total): Mujeres: 48.7% vs Varones: 66.0%
Tasa de Desocupación (Tasa que mide la proporción de personas que no tienen ocupación, están disponibles para trabajar y buscan empleo activamente): Mujeres: 7.4% vs Varones: 5.9%
Tasa de Subocupación (Tasa que mide a las personas ocupadas que trabajan menos de 35 horas semanales y están dispuestos a trabajar más horas): Mujeres 14.8% vs Varones: 9%.
Hoy, la situación actual sumergida en una crisis social y económica en la que vivimos, hace que tanto los varones como las mujeres tengan que ampliar sus horas de trabajo para poder subsistir
Entonces, defender la dignidad del trabajo implica reconocer esta realidad y transformarla. En el pasado fueron las movilizaciones junto con la articulación con otros movimientos sociales y políticos clave para la aprobación y promulgación de leyes que amplían los derechos de las mujeres y las diversidades, y ahora, en el presente, son necesarias para sostenerlas y defenderlas.
En paralelo, el sector informal cada vez es más grande dentro del mercado laboral lo que significa que esas personas trabajan para alguien, pero no tienen un recibo de sueldo, no tienen aportes jubilatorios, ni vacaciones, ni pago de aguinaldo, ni cobertura médica, ni derecho laboral alguno, entre muchos derechos que les son restringidos.
Luego, la incorporación de la tecnología al mundo del trabajo que está cambiando su forma de trabajar con aplicaciones, y con la inteligencia artificial.
Además, el trabajo de las plataformas donde se borran los límites conocidos de empleador, empleado y para reescribirlo bajo el lema “se tu propio jefe”, aparece la flexibilidad del tiempo de trabajo. Aunque suele ser engañosa porque muchas veces se terminan realizando jornadas de 12 horas, o trabajando los domingos, o feriados.
Sumado a que los ingresos no alcanzan, lo que genera que las personas tengan más de un trabajo. Lo ideal sería trabajar 8 horas y que los sueldos alcancen para vivir dignamente, pero no sucede.
Es en este escenario, que cada vez más adultos mayores de 65 años vuelvan a incorporarse al mercado de trabajo, y a la par, las y los jóvenes les cuesta cada vez más incorporarse al mundo laboral.
Este mundo laboral se desgrana de la siguiente manera:
Mundo del trabajo. Tasas por grupos de edad y s**o
Población de 14 años a 64 años. Total de aglomerados urbanos. 3er trimestre 2025 .Fuente: EPH - INDEC, actualizados 3° Trimestre del año 2025.
Jóvenes de 14 a 29 años
• Tasa de Actividad: Las mujeres alcanzan el 42% y los varones el 51.8%.
• Tasa de Empleo: Se registra un 36.6% en mujeres y un 45.8% en varones.
• Tasa de Desocupación: Afecta al 12.7% de las mujeres y al 11.7% de los varones.
• Tasa de Subocupación: Se ubica en 15.6% para las mujeres y 10.7% para los varones.
Adultos de 30 a 64 años
• Tasa de Actividad: Sube al 71.6% en mujeres y al 91.6% en varones.
• Tasa de Empleo: Llega al 67.3% para mujeres y al 87.9% para varones.
• Tasa de Desocupación: Baja al 6% en mujeres y al 4% en varones.
• Tasa de Subocupación: Ronda el 14.8% en mujeres y el 8.3% en varones.
Además, que el proceso de las nuevas tecnologías y de informalización generan una ruptura de derechos.
Estamos en un contexto de profundas desigualdades, pero también estamos en un momento donde las mujeres, las trabajadoras, las comunidades organizadas, son quienes están sosteniendo la vida, y eso tiene un valor político, ético y espiritual enorme.
Defender la dignidad del trabajo hoy es defender la dignidad de quienes sostienen la vida todos los días. Es reconocer que el trabajo no puede reducirse a una mercancía, que los cuidados no pueden seguir siendo invisibles, que la comunidad importa, y que la justicia social es un horizonte que se construye con fe, con organización y con solidaridad. Desde mi fe metodista, desde mi experiencia feminista y desde mi compromiso cooperativista, creo que ese es el camino que necesitamos fortalecer, es un camino donde el trabajo sea digno, la vida sea cuidada y la comunidad sea el lugar donde nos sostenemos mutuamente.
A su vez, el metodismo siempre entendió el trabajo como un acto de dignidad y de servicio. Como una forma de contribuir al bien común y, también, como una responsabilidad comunitaria ya que nadie trabaja solo, nadie se salva solo.
Por eso, defender los derechos laborales es defender la vida digna, es defender la posibilidad de que cada persona pueda desarrollar su vocación sin explotación, sin miedo y sin violencia.
Verónica de Luca, para CMEW
Fuentes: INDEC. Evolución de la distribución del ingreso (EPH) (3° trimestre - 2025). Disponible en:https://www.indec.gob.ar/uploads/informesdeprensa/ingresos3trim25A3FEE1BDDD.pdf
INDEC. Encuesta Nacional de Uso del Tiempo 2021. Disponible en:https://www.indec.gob.ar/ftp/cuadros/sociedad/enut_2021_resultados_definitivos.pdf
INDEC. Evolución de la distribución del ingreso (EPH) (3° trimestre - 2025). Disponible en:https://www.indec.gob.ar/uploads/informesdeprensa/ingresos3trim25A3FEE1BDDD.pdf
El Trabajo sobre los cuidados, (2020). Disponible en:https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/los_cuidados_-_un_sector_economico_estrategico_0.pdf