17/08/2022
Cuando analizamos una carta natal, no solo consideramos el Sol, La Luna y el Ascendente, sino que en primer lugar realizamos el balance de elementos.
Este análisis tiene como objetivo elaborar una primera hipótesis acerca de la forma de percibir el mundo que predomina en la persona.
El balance se basa en observar la ubicación por elemento de las luminarias (Sol y Luna), los planetas personales (Mercurio, Venus y Marte) y los planetas sociales (Júpiter y Saturno). También tomamos el Ascendente y el regente del ascendente.
Los planetas transpersonales (Urano, Neptuno y Plutón) solo los tomamos si son regentes del Ascendente.
El elemento que esté acentuado en la carta natal será el elemento preponderante, con el cual la persona estará fuertemente identificada.
En el campo de la psicología, los elementos fueron vinculados por Jung a una clasificación de 4 tipos humanos. Según su teoría , el consciente conoce cuatro modos principales de percepción los cuales se expresan de manera diferente y más o menos fuerte en cada individuo: Pensar (Aire), Sentir (Agua), Percibir (Tierra) e Intuir (Fuego).
El aporte Jungiano consiste en ver que la participación de los cuatro elementos es algo necesario en toda constitución psíquica más o menos estable.
En la Carta Natal la cantidad de elementos (planetas) en fuego, aire, agua o tierra, nos permitirá observar cuáles son la/s funciones preponderantes y cuáles están en falta. Podremos hacer la hipótesis si se trata de una persona pensante, sentimental, perceptiva o intuitiva.
Los elementos faltantes están en el campo energético de la persona, pero como Sombra.
Por ejemplo, si el elemento preponderante es el Agua nuestra hipótesis nos lleva a pensar en una persona sensible, empática con capacidad de conectarse con su mundo interior y expresar su mundo emocional. Pero seguramente con falta de objetividad para tomar distancia y tener una mirada más desapegada.
Conocer el balance de elementos de nuestra carta natal, nos permitirá conocer más de nosotros mismos, permitiéndonos comprender mejor nuestras afinidades o dificultades laborales, familiares, etc.…