07/01/2017
Recuerdo que estábamos de novios y en una salida de celebración, se acercaron dos niños ( 8 y 9 años) pidiendo comida. Los hicimos sentar y cenaron con nosotros. De allí, comenzó a florecer algo que estaba en mi corazón hace muchos años pero en el corazón de mi esposo está siempre latente... empezar a trabajar con estos niños...contenerlos, hacer algo.
Concurríamos a una Iglesia Evangélica que nos cedía espacios dos veces por semana para poder darles comida y hacer seguimientos, teníamos ancianos e indigentes, se sumaron un grupo de niños que no pasaban los 13 años, del Barrio Stella Maris en Comodoro Rivadavia y en una celebración de Navidad , Año Nuevo y Reyes, recibimos donaciones de una casa de ropa. Preparamos, Ropa Nueva, Zapatos, Camisas, para regalarles...
Entonces, apareció Cristian... tendría unos 12 años y como no contábamos con su presencia no tuvimos que regalarle. Nos disculpamos y le pedimos que venga que en la próxima le daríamos un presente,de repente el dijo: yo quiero un colchón ( nos señaló una torre de colchones que eran prestados para una actividad de Convención Regional) y nuestra pregunta fué : no tenés colchón? ( esperando que sea una broma su pedido)
- No, bah! si tengo, medio colchón y duermo con mi tío y tengo un térmico, no sabés que calentito es! ( Dijo Cris)
Terminó todo y mi esposo, en ese tiempo sin movilidad fué a dejar a los chicos hasta su Barrio y de paso vería donde vivía Cris para no perderle rastro.
Cuando volvió, su cara estaba pálida... y a la vez, movilizada, esa cara que veo a diario cuando hay que hacer algo urgente.
Resulta que Cris , no mintió. Vivía con su tío, un hombre anciano, en una casa de chapa, muy pequeña, forrada con papel de diario y revistas. La cama era un montículo de tierra y encima medio colchón!
Mi esposo se movilizó y entre cinco o seis personas , esa misma noche Cris tenía colchón, sábanas y acolchado.
El tiempo pasó y de ese grupo ha quedado un niño que una familia abrazó tanto que hoy esta en una carrera Universitaria , aquí en Comodoro Rivadavia.
Pienso en todo lo que escucho sobre bajar la edad de imputabilidad y no puedo creer escuchar desde ámbitos donde nuestra posición no debería ser más que abrazar, abrazar y amar.
" Porque el AMOR, mis queridos, cubre multitud de pecados"
( 1ª Pedro 4: 8)
Tuvimos palos en la rueda, de quienes menos esperábamos y los seguimos teniendo, pero hoy, ya no andamos sin vehículo, y creemos que hay muchos niños que podemos cambiarles la realidad. No se trata de asistencialismo, ni de criar vagos, se trata de abrazarlos, brindarles las herramientas que todo niño debe tener, ayudar incondicionalmente.
Con el tiempo, veremos que la Luz de Cristo amanecerá en ellos.. y ellos pondrán el Nombre de Cristo en lo más Alto.
Nosotros no les enseñaremos la mecanica Cristiana, ellos verán que han sido creados para Brillar en Alto, Muy Alto!