14/10/2025
Una hija duelando a su madre, que no podia entrar en su habitación y menos aun tomar decisiones sobre sus pertenencias.
Un hijo que vive en otro continente y queria que su mamá recupere -para ella- un espacio abarrotado de cosas y recuerdos de 6 hijos que ya no viven en la casa familiar.
Una madre joven y sola, agotada entre el trabajo y la maternidad a pleno, que no lograba avanzar y organizar su hogar.
Una jovencita con problemas de salud que no tenia fuerza fisica para mover, tirar, ordenar y ese agobio se convirtio en una carga mental.
Una señora mayor, viuda ella, con una casa grande plagada de recuerdos familiares y con un placard abarrotado de prendas con mucha historia (de sus 40/50/60), pero que ya no iban con su estilo actual de vida y ya no la representaban en absoluto.
Una mujer sumamente ordenada, que despues de un divorcio, crisis y cambios no lograba organizar su nueva casa, no sabia por donde empezar, ni cómo hacerlo y no se sentia con ánimo tampoco.
Puertas que hace años que no se abren porque sostienen pesos invisibles que no se pueden soportar mas.
Cajas cerradas que contienen recuerdos, papeles, apuntes, historias que no se pueden soltar, mientras las añoranzas se entremezclan con polvillo.
Sentir verguenza porque el desorden oculta el corazon del hogar y la mirada ajena pesa.
Falta de espacio o espacios que sobran pero estan colapsados de decisiones no tomadas, por falta de ganas, de tiempo, de fuerza, mientras los pensamientos ocupan espacio vital, angustian el alma y cargan lo cotidiano.
Estos y otros tantos son los trabajos que hice y hago.
Doblar con tablita perfectamente, colgar por color, guardar en metodo fichero son "detalles" para completar un trabajo que implica acompañar emociones y decisiones, escucha plena y una mirada amorosa por quien me contrata y me abre las puertas de su hogar.
Agradecida siempre. 🪷