28/07/2026
- Revisión del “rizo de la mitomanía” en la literatura morettiana
Por Ps. Rodrigo Farías Veloso
Director Instituto de Ciencias del Grafismo Grafos
El llamado rizo de la mitomanía no debe interpretarse automáticamente como mentira, deshonestidad ni como diagnóstico de mitomanía clínica.
En su sentido morettiano original representa, principalmente, una fijación imaginativa y subjetiva: la tendencia a construir una interpretación, intensificarla mediante la fantasía y terminar adhiriéndose rígidamente a ella.
En un informe laboral resulta más correcto hablar de riesgo de distorsión subjetiva, autosugestión, exageración interpretativa o defensa rígida de la propia versión, cuya intensidad dependerá de la morfología, frecuencia, presión, espontaneidad y combinación con el resto de la escritura.
1. Qué entiende Moretti por “rizo”
En la escuela morettiana, los rizos son movimientos accesorios, añadidos y funcionalmente innecesarios para la formación de la letra. No son simples adornos: se interpretan como gestos particulares que modifican o especifican el funcionamiento de otros signos.
Los manuales disponibles los describen como gestos personales “inútiles” y exagerados, relacionados con peculiaridades del carácter en ámbitos específicos. El rizo de la mitomanía se asocia allí con “subjetivismo y rigidez en las fantasías personales”, hasta el punto de poder apartarse de una apreciación objetiva.
Esto ya introduce dos precauciones:
No toda prolongación es un rizo morettiano.
El rizo no debe aislarse del ambiente gráfico general.
Debe distinguirse de un enlace normal, una abreacción del óvalo, un trazo estilístico aprendido, una salida caligráfica, un movimiento de velocidad o una irregularidad accidental.
2. Morfología original: no existe un solo tipo
La literatura consultada presenta al menos tres configuraciones asociadas a este rizo.
Tipo I: ascendente, rectilíneo y rígido
Es la forma más característica y de mayor intensidad dentro del sistema de Moretti.
El movimiento:
nace en la base o al finalizar una letra;
se proyecta recto hacia arriba;
sobrepasa claramente la altura de la letra;
presenta tensión, decisión y cierta rigidez;
puede surgir de un óvalo, pero no está limitado exclusivamente a la “o”.
Moretti diferencia expresamente esta forma de otras variantes. En su Trattato di Grafologia, sostiene que los rizos que ascienden en línea recta desde la base y sobrepasan la letra constituyen la modalidad directa; a las otras configuraciones les atribuye solamente una participación parcial en su significado.
La presencia de un ángulo agudo en el punto de partida aumentaría, dentro de esta teoría, la rigidez y la fijación. Cuando el arranque es curvo, blando o poco definido, la intensidad interpretativa disminuye. El material del diplomado recoge esta diferencia al señalar que, sin ángulo agudo en la base, habría menor fijación.
Interpretación prudente
Esta primera modalidad se relacionaría con:
- fijación intensa en una idea;
- imaginación que adquiere fuerza de convicción;
- dificultad para revisar una interpretación propia;
- autosugestión;
- tendencia a defender una construcción subjetiva como si fuera objetivamente cierta.
Incluso en esta forma intensa, no equivale por sí sola a afirmar que la persona mienta conscientemente.
Tipo II: proyectado hacia la letra siguiente
Otra modalidad es un movimiento marcado que se lanza hacia la letra posterior.
El énfasis está en que sea:
- nítido;
- anómalo respecto del enlace habitual;
- suficientemente marcado;
- recurrente;
- espontáneo y no meramente ornamental.
Los apuntes atribuyen a esta forma una facilidad para separar o disociar momentáneamente la construcción imaginativa de una apreciación más realista.
La palabra “disociación” debe manejarse con especial cuidado. En este contexto histórico no debería trasladarse directamente al concepto diagnóstico moderno de trastorno disociativo. Es más seguro traducirla laboralmente como:
“Posible facilidad para construir una versión interna de los acontecimientos y sostenerla con relativa independencia de los datos contradictorios”.
Tipo III: descendente o prolongado bajo la palabra
Moretti incluye también trazos que se extienden considerablemente bajo la palabra, en dirección recta o casi recta.
Si el movimiento combina descenso y avance horizontal, lo interpreta como una mezcla entre mitomanía y subjetivismo.
En esta variante se acentuarían:
- autosugestión;
- interpretación favorable al propio punto de vista;
- elaboración imaginativa de hechos reales;
- atribución de significados o intenciones no suficientemente comprobados.
Moretti, no obstante, establece una diferencia crucial: estas variantes inferiores pueden “participar” del significado, pero no tendrían necesariamente la misma intensidad que el rizo ascendente recto que sobrepasa la letra.
Por tanto, no es correcto clasificar con igual gravedad todas las prolongaciones.
3. ¿Debe aparecer necesariamente en la letra “o”?
Los manuales pedagógicos suelen simplificarlo como “rizo de la mitomanía en la o minúscula”.
Sin embargo, la descripción extensa de Moretti es más amplia. El elemento central no es únicamente la letra, sino:
- la dirección;
- la rectitud;
- la tensión;
- la longitud;
- la forma de arranque;
- la proyección fuera del espacio necesario;
- su carácter personal y recurrente.
Algunos textos secundarios lo describen como un trazo final ascendente o como una prolongación recta desde la parte superior de la “o” hacia la derecha.
Por ello, la “o” es una localización prototípica, pero no basta con encontrar una salida superior en una “o” para afirmar que existe el rizo. Podría tratarse de:
- una abreacción superior;
- un enlace hacia la letra siguiente;
- una forma escolar;
- una salida rápida;
- una deformación aislada;
- una dificultad motriz;
- un adorno consciente.
4. Qué significa realmente “mitomanía” en Moretti
El uso que Moretti hace del término no coincide exactamente con la mentira deliberada y utilitaria.
Su descripción se aproxima a este proceso:
- Existe un hecho real o un estímulo inicial.
- La imaginación lo amplifica.
- Se agregan motivos, intenciones o consecuencias.
- La persona se fija en esta construcción.
- Puede terminar creyendo o defendiendo su versión.
- La discrepancia con la realidad no siempre es plenamente consciente.
Los materiales conservados lo expresan como una tendencia a “fabricar hechos sobre otros hechos”: una situación simple se vuelve compleja en la fantasía, se atribuyen intenciones y se exageran circunstancias.
En consecuencia, dentro del lenguaje morettiano el núcleo no sería simplemente:
“Esta persona dice mentiras”.
El núcleo sería:
“La imaginación y la subjetividad pueden adquirir tal fuerza y rigidez que modifican la interpretación de los acontecimientos”.
Esto puede producir relatos inexactos, pero también puede manifestarse sin una mentira consciente, por ejemplo como:
- convencimiento precipitado;
- lectura errónea de intenciones;
- dramatización;
- exageración;
- recuerdo reconstruido;
- defensa rígida de una versión;
- dificultad para incorporar evidencia contraria;
- creación de explicaciones que protejan el propio yo.
5. Diferencia entre imaginación, mentira y pseudología fantástica
Conviene separar cuatro niveles.
A. Imaginación
Capacidad de generar ideas, imágenes, posibilidades o narraciones. Puede ser creativa y plenamente adaptativa.
El rizo no debería considerarse patológico cuando aparece débilmente, de manera ocasional y dentro de una escritura armónica, creativa y flexible.
B. Subjetivismo
Tendencia a evaluar los hechos desde necesidades, emociones o preferencias personales. En los materiales del diplomado, el rizo del subjetivismo se asocia con formar juicios personales y tratar de imponerlos sobre la realidad objetiva.
El rizo de la mitomanía añadiría al subjetivismo un componente de fijación y elaboración fantástica.
C. Mentira deliberada
Supone conocimiento de la verdad y decisión consciente de alterarla para obtener un beneficio, evitar una consecuencia o influir en otra persona.
El rizo, aisladamente, no permite establecer:
- intención de engañar;
- conciencia de falsedad;
- beneficio perseguido;
- frecuencia real de las mentiras;
- daño causado;
- confiabilidad laboral.
D. Pseudología fantástica o mitomanía clínica
En la literatura psiquiátrica contemporánea, la pseudología fantástica se refiere a un patrón persistente y amplio de narraciones falsas o extraordinariamente exageradas, frecuentemente elaboradas y con repercusiones importantes en la vida de la persona. Su definición y clasificación siguen siendo debatidas, y no basta una característica aislada para establecerla.
Por lo tanto, un grafismo nunca debería transformarse directamente en un diagnóstico clínico. El nombre histórico del rizo es mucho más contundente que lo que puede concluirse razonablemente de su presencia.
6. Importancia de la frecuencia y el grado
Moretti trabajaba sus signos por grados, tradicionalmente expresados en décimas. Para calcular el peso de determinados rizos, consideraba las letras o finales que podían presentarlos y la proporción en que efectivamente aparecían.
En la práctica, debe evaluarse:
- cuántas veces aparece;
- en cuántas oportunidades posibles;
- si conserva la misma morfología;
- si es espontáneo;
- si está presente en distintas palabras;
- si aparece en texto y firma;
- si aumenta bajo presión;
- si forma parte del modelo caligráfico habitual;
- si está claramente marcado o apenas insinuado.
Una aparición única no permite hablar de tendencia estable.
Una formulación operativa podría ser:
- Aislado: no interpretable o de valor muy bajo.
- Ocasional: hipótesis débil de subjetividad imaginativa.
- Recurrente: tendencia que merece integración.
- Frecuente, marcado, rígido y concordante: indicador de mayor peso dentro del sistema.
- Dominante y acompañado por un ambiente gráfico perturbado: posible riesgo significativo de distorsión interpretativa, que debe verificarse externamente.
7. Signos que pueden aumentar su intensidad
El propio Moretti describe combinaciones en que el rizo adquiere significados más problemáticos.
Con ángulos A
Los “ángulos A” representan, en el sistema morettiano, defensa del yo y susceptibilidad ante la ofensa. Combinados con rizos de mitomanía, Moretti considera que la imaginación puede elaborar intenciones, amenazas y consecuencias alrededor de una supuesta ofensa, incluso con ideas persecutorias cuando ambos signos son intensos.
En lenguaje laboral prudente:
Puede existir tendencia a personalizar conflictos, atribuir intenciones negativas o extender mentalmente las consecuencias de una diferencia interpersonal.
Con escritura Scattante o Slanciata
Moretti atribuye a la combinación con movimientos lanzados o impulsivos una expresión más turbulenta: creación rápida de relatos, discusiones y defensa acusatoria del propio yo.
Laboralmente podría traducirse como:
- reactividad verbal;
- conclusiones rápidas;
- escalamiento de conflictos;
- versiones defensivas;
- acusación antes de verificar.
Con desigualdad metódica o inestabilidad
Si se acompaña de irregularidad estructural, cambios bruscos, desorden, presión pastosa o forma cambiante, aumenta la hipótesis de inestabilidad y menor control de las elaboraciones imaginativas.
Con signos de ocultamiento
El rizo del ocultamiento se relaciona con reserva, disimulo o protección de información. Su coexistencia con el rizo de la mitomanía podría aumentar el riesgo de que una interpretación subjetiva sea, además, presentada selectivamente.
Aun así, ocultamiento más mitomanía no demuestra fraude; requiere evidencia conductual.
Con afectación, complicación o amannieramento
Las formas artificiosas o excesivamente estudiadas podrían añadir intención de producir una impresión determinada. En ese contexto sería más razonable explorar manejo de imagen, adornamiento del relato o comunicación estratégica.
8. Signos que moderan o compensan su alcance
El rizo debe perder peso cuando existe un ambiente gráfico positivo y regulado, por ejemplo:
- escritura ordenada;
- proporciones armónicas;
- dirección estable;
- presión limpia;
- velocidad regular;
- forma sencilla;
- legibilidad;
- márgenes organizados;
- inclinación constante;
- adecuada separación;
- ausencia de complicaciones;
- predominio de signos de objetividad y autocontrol.
En tal contexto, el rizo puede manifestarse de modo más benigno como:
- imaginación intensa;
- gusto por narrar;
- tendencia a embellecer;
- interpretación personal;
- entusiasmo;
- convicción;
- creatividad;
- ocasional resistencia a cambiar de opinión.
La existencia de recursos de orden, estabilidad y control reduce la posibilidad de interpretar el signo en su polo extremo.
9. ¿Es un indicador de deshonestidad?
Los materiales del diplomado en Grafología del Instituto Grafos disponible en www.aulavirtualgrafos.com incluyen el rizo dentro de un conjunto de signos que podría acompañar impulsividad, confusión o conductas deshonestas.
Sin embargo, se establece expresamente que no se debe valorar un signo aislado, sino un síndrome compuesto por varios aspectos: impulsividad y confusión, gratificación inmediata, inestabilidad o influenciabilidad y ambición desviada.
Por tanto:
- no prueba deshonestidad;
- no prueba robo;
- no prueba fraude;
- no prueba manipulación;
- no prueba mentira consciente;
- no permite descartar a una persona por sí solo.
En selección laboral, utilizarlo como sinónimo de “persona mentirosa” sería una sobreinterpretación.
Como máximo, puede justificar una exploración conductual sobre:
- precisión de los relatos;
- capacidad para distinguir hechos de inferencias;
- reacción ante evidencia contradictoria;
- reconocimiento de errores;
- tendencia a exagerar logros o dificultades;
- atribución de responsabilidades;
- consistencia entre versiones.
La lectura más prudente no sería afirmar “mitomanía” ni “falta de confiabilidad”. La hipótesis técnicamente más proporcionada sería:
Bajo presión, inseguridad o necesidad de defender su posición, la evaluada podría adherirse a una interpretación personal de los hechos, seleccionar aquellos elementos que respaldan su versión o exagerar determinadas circunstancias. La organización, limpieza y regularidad del conjunto moderan la posibilidad de una fabulación descontrolada. Conviene verificar mediante entrevista la capacidad para diferenciar hechos, suposiciones y opiniones, así como su disposición para rectificar cuando recibe nueva información.
Esto respeta tanto el significado morettiano como los signos compensadores.
10. Preguntas de entrevista recomendadas
Para verificar la hipótesis sin sugerir la respuesta:
“Cuénteme un conflicto en el que inicialmente creyó tener la razón, pero luego recibió información nueva.”
“Cuando debe informar un problema a su jefatura, ¿cómo distingue lo que observó directamente de lo que supone que ocurrió?”
“Hábleme de un error propio que haya debido comunicar.”
“¿Qué hace cuando dos integrantes del equipo entregan versiones contradictorias?”
“Dé un ejemplo en que haya cambiado de opinión gracias a datos aportados por otra persona.”
Las respuestas deberían revisarse atendiendo a:
- precisión cronológica;
- diferenciación entre hechos e interpretaciones;
- reconocimiento de responsabilidad;
- capacidad de rectificación;
- consistencia interna;
- ausencia de exageraciones innecesarias;
- posibilidad de admitir incertidumbre.
Conclusión
La interpretación más fiel al sistema de Moretti es que el rizo representa una tendencia de la imaginación a fijarse, expandir los hechos y convertir una interpretación subjetiva en convicción personal. Su polo extremo puede acercarse a la fabulación; su polo moderado puede expresarse como imaginación, autosugestión, dramatización o rigidez en la propia versión.
Sus límites son claros:
- no diagnostica mitomanía clínica;
- no demuestra mentira consciente;
- no equivale a deshonestidad;
- no debe valorarse si aparece de forma aislada;
- su intensidad depende de la morfología exacta;
- debe graduarse según frecuencia y recurrencia;
- necesita signos concordantes;
- puede quedar considerablemente moderado por un ambiente - gráfico ordenado y estable.