PRINCIPIOS FILOSOFICOS
Nada de lo que se realice dentro de la Fundación tendrá una intención distinta a su Misión y al cumplimiento de la misma. Cada niño, niña, adolescente y persona mayor de 18 años con discapacidad es un desafío único y nos debemos a cada uno por igual. Utilizar todas las herramientas, el ingenio y acciones posibles para entender las necesidades de nuestra población e
special. La Fundación es un emprendimiento de todos los que ejecutan acciones dentro de ella, tanto los niños, niñas, adolescentes y personas mayores de 18 años con discapacidad como sus familias, formadores, terapeutas y administradores trabajando para ellos, promoviendo la constante superación y dinamismo de todos los métodos utilizados a su servicio. Todas nuestras acciones son ejemplo vivo de la Misión. Generar una injusticia o permitir que ocurra, es dejar una puerta abierta a todas las que siguen, siendo cada uno de las personas que trabajan dentro de la Fundación responsables de velar por los intereses y protección de los niños, niñas, adolescentes y personas mayores de 18 años con discapacidad. Cada persona tiene una función y siempre que esté dentro de la Fundación ésta es irrenunciable. Entender a la Familia, y su entorno como núcleo central, dirigiendo la acción sobre la base de la escucha, el entendimiento del dolor y la angustia, comprendiendo que depositan en la Fundación toda su confianza y esperanza. Administrar adecuadamente todos nuestros recursos, no significa ser buenos con nuestras acciones sino ser justos con el esfuerzo de todos. La garantía de lograr el objeto se basa sin duda en la suma de todos los esfuerzos puestos a disposición de los niños, niñas, adolescentes y personas mayores de 18 años con discapacidad, no cayendo en el individualismo, teniendo en cuenta que la realización de un acto que no considere todas las opciones posibles, para cumplir con su objetivo, no será un acto responsable.