14/02/2025
Un día como hoy, el 13 de febrero de 1951, la mayor disputa industrial en la historia de Nueva Zelanda inició cuando los trabajadores del puerto iniciaron un boicot a las horas extras, exigiendo un aumento salarial del 15% como el que todos los trabajadores industriales habían recibido. Las navieras (en su mayor parte, propiedad de británicos) solo le habían ofrecido un aumento del 9% a los trabajadores del muelle. La respuesta de los empleadores al boicot fue cerrar las navieras a los trabajadores. Esta medida fue apoyada por el gobierno que introdujo leyes de emergencia, llevó al Ejército y la Naval para trabajar como rompehuelgas y le quitó el registro al sindicato Waterside Workers’ Union. El grupo nacional de sindicatos, la Federation of Labour, apoyó al gobierno y el opositor Partido Laborista tampoco apoyó a los trabajadores del muelle. A pesar de tener a todas estas fuerzas en su contra, alrededor de 20.000 trabajadores hicieron huelgas solidarias en apoyo a los estibadores y miles más se negaron a comerciar con bienes que hubieran roto la huelga. Pero, después de 151 días, los trabajadores fueron obligados a reconocer su derrota. Tras la disputa muchos militantes fueron incluidos en listas negras y se les impidió trabajar en los muelles por varios años después.