02/12/2025
Los ojos de Meg Foster brillaban tanto, que en algunos rodajes le pedían usar lentes para que no se robaran toda la atención en pantalla.
Meg Foster fue una actriz muy reconocida en los años 70 y 80, apareciendo en series y películas como Cagney & Lacey, They Live y Masters of the Universe. Pero además de su talento, había algo imposible de ignorar: sus ojos, de un azul tan claro e intenso, que parecían iluminar cualquier escena.
Para el público, ese rasgo era fascinante. Para algunos directores, en cambio, era un pequeño desafío. La cámara potenciaba tanto el brillo natural de su mirada, que a veces hacía que el resto del cuadro perdiera equilibrio. Por eso, en varias producciones le pidieron usar lentes especiales para suavizar ese efecto y que la atención no se centrara solo en ella.
Aun así, su mirada terminó convirtiéndose en su sello más recordado, uno que ninguna cámara pudo ocultar por completo.