Héctor y Javier son dos hermanos Guatemaltecos, el mayor diagnosticado con autismo y el pequeño con síndrome de Down a quien le realizaron una cirugía a corazón abierto en agosto 2015. Queremos compartir nuestra historia y experiencias las cuales pueden ser de ayuda para más familias que tienen experiencias similares y en su momento poder ser de apoyo para ellas. Como familia sentimos con claridad
que Dios nos escogió con un propósito para cuidar y amar a nuestros dos hijos con capacidades diferentes y a una princesa que nos sorprende con sus dones y por su amor por sus hermanos. Cuando Hector tenía casi dos años empezamos a notar que su desarrollo era diferente sobre todo en la comunicación y la interacción social. En diciembre del 2014 nació nuestro bello y valiente Javier, Dios nos bendijo con otro hijo con capacidad diferente esta vez con síndrome de Down. Javier nos bendice día a día con su personalidad tan alegre y dulce. Los chicos con necesidades especiales necesitan servicios de profesionales como terapeutas del lenguaje, sensoriales, terapeutas ocupacionales, fisioterapeutas, entre otros, también servicios médicos específicos como neurólogos, neumólogos, Gastroenterologos, etc. La familia y terapeutas forman un equipo necesario para los avances en el desarrollo integral de cada uno. Héctor y Javier aprenden a su ritmo, requieren un doble esfuerzo para aprender cosas tan básicas como rutinas de higiene personal, patrones de conducta, interacción social, entre otras. Otro tema importante es cuidarlos de los peligros y riesgos ya que por sus características son muy inocentes y no miden los peligros. Nuestro deseo es cuidar a nuestros hijos y darles todas las herramientas que necesiten para que sean lo mas independientes posible y que desarrollen todo su potencial, respetando su individualidad, personalidad y enfocándonos en sus fortalezas. Creemos que Dios nos esta capacitando para que mas adelante podamos dar apoyo a más familias que tendrán experiencias similares.