19/06/2026
Eres valioso
¿Cuál es tu preocupación hoy? ¿Cuáles son tus incertidumbres en el hogar o en la oficina? ¿Qué carga hay en tu corazón que te impulsa a buscar descanso en el Señor y decidir: «Señor, quiero entregarte esto, confío plenamente en Ti al respecto»?
Mateo 6:30 dice: «Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe?». En este pasaje, Jesús nos enseña dos verdades fundamentales.
Número uno, Él quiere que confíes en que Dios proveerá para tus necesidades; no solamente en cuanto a vestido y comida, sino que proveerá para las necesidades más profundas de tu corazón y de tu alma. Esa es la buena noticia. Sin embargo, a veces el desafío radica en que lo que nosotros pensamos que necesitamos no siempre coincide con lo que Dios sabe que nos hace falta. Podemos estar orando: «Dios, por favor provee esto que tanto necesito», mientras el Señor nos dice: «Espera un momento, en realidad no necesitas eso ahora. Crees que necesitas ser rescatado en este instante, pero lo que realmente necesitas es ir más profundo en la prueba para que puedas aprender algo más acerca de mí». En nuestro caminar como seguidores de Cristo, confiar en que Él conoce nuestras necesidades mejor que nosotros mismos puede ser un gran reto. Su Palabra dice: «Vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis». La verdad es que ni siquiera alcanzamos a comprender la profundidad de nuestras propias carencias. Hay procesos tan íntimos en el alma que gimen demasiado profundo para expresarse con palabras; ante ellos, solo nos queda rendirnos y creer que Dios proveerá.
Número dos, es necesario creer que eres profundamente valioso para Dios. Si Dios viste los campos con hermosas flores, ¿no eres tú mucho más valioso que ellas? ¿No te ama más? ¿No hará mucho más por ti? Dios provee para tus necesidades porque vales más que cualquier planta de la tierra. Él ha plantado Su propio Espíritu en tu corazón. Él no solamente te ama, ¡le agradas! No solo está interesado en ti, sino que vino a rescatarte. Él te escucha, te cuida y te acompaña en cada momento. ¿Quieres salir de la preocupación y comenzar a confiar en Dios? Entonces empieza por creer y descansar en que Dios está proveyendo para ti, porque tú significas todo para Él.
Pregunta: ¿Qué área de tu vida te cuesta más rendir hoy debido a que lo que tú consideras una necesidad urgente difiere de lo que Dios parece estar formándote a aceptar o aprender en este tiempo?
Aplicación: Tómate cinco minutos hoy para desconectarte del ruido diario. Cierra los ojos, respira profundamente y repite con convicción: "Mi Padre sabe lo que necesito antes de que se lo pida, y soy de inmenso valor para Él". Deja que esa verdad desarme tu necesidad de control.
Oración: Padre celestial, reconozco que muchas veces me hundo en la preocupación porque olvido lo valioso que soy ante Tus ojos y pretendo imponer mis propios planes sobre Tu sabiduría. Te pido perdón por dudar de Tu cuidado y hoy decido rendir mis incertidumbres familiares y laborales en Tus manos, confiando en que Tú conoces mis verdaderas necesidades mucho mejor que yo y que estás obrando con amor perfecto en cada detalle. En el nombre de Jesús, amén.
Lectura: Mateo 6:8, 30.
Del plan de lectura devocional "Cómo confiar en lugar de preocuparse" por Gregg Matte - www.houstonfirst.org