Exodus Latinoamérica

Exodus Latinoamérica Libertad del quebrantamiento a través del poder transformador de Jesucristo

Exodus Latinoamérica es una organización cristiana dedicada a proveer herramientas de consejería y discipulado a quienes desean ayudar, de una manera más efectiva, a personas afectadas por el quebrantamiento en sus vidas, que luchan con adicciones, que sufren por alguna pérdida significativa o que enfrentan algún otro conflicto personal o familiar; a través de recursos bíblicos y Cristocéntricos.

Eres valioso¿Cuál es tu preocupación hoy? ¿Cuáles son tus incertidumbres en el hogar o en la oficina? ¿Qué carga hay en ...
19/06/2026

Eres valioso

¿Cuál es tu preocupación hoy? ¿Cuáles son tus incertidumbres en el hogar o en la oficina? ¿Qué carga hay en tu corazón que te impulsa a buscar descanso en el Señor y decidir: «Señor, quiero entregarte esto, confío plenamente en Ti al respecto»?

Mateo 6:30 dice: «Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe?». En este pasaje, Jesús nos enseña dos verdades fundamentales.

Número uno, Él quiere que confíes en que Dios proveerá para tus necesidades; no solamente en cuanto a vestido y comida, sino que proveerá para las necesidades más profundas de tu corazón y de tu alma. Esa es la buena noticia. Sin embargo, a veces el desafío radica en que lo que nosotros pensamos que necesitamos no siempre coincide con lo que Dios sabe que nos hace falta. Podemos estar orando: «Dios, por favor provee esto que tanto necesito», mientras el Señor nos dice: «Espera un momento, en realidad no necesitas eso ahora. Crees que necesitas ser rescatado en este instante, pero lo que realmente necesitas es ir más profundo en la prueba para que puedas aprender algo más acerca de mí». En nuestro caminar como seguidores de Cristo, confiar en que Él conoce nuestras necesidades mejor que nosotros mismos puede ser un gran reto. Su Palabra dice: «Vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis». La verdad es que ni siquiera alcanzamos a comprender la profundidad de nuestras propias carencias. Hay procesos tan íntimos en el alma que gimen demasiado profundo para expresarse con palabras; ante ellos, solo nos queda rendirnos y creer que Dios proveerá.

Número dos, es necesario creer que eres profundamente valioso para Dios. Si Dios viste los campos con hermosas flores, ¿no eres tú mucho más valioso que ellas? ¿No te ama más? ¿No hará mucho más por ti? Dios provee para tus necesidades porque vales más que cualquier planta de la tierra. Él ha plantado Su propio Espíritu en tu corazón. Él no solamente te ama, ¡le agradas! No solo está interesado en ti, sino que vino a rescatarte. Él te escucha, te cuida y te acompaña en cada momento. ¿Quieres salir de la preocupación y comenzar a confiar en Dios? Entonces empieza por creer y descansar en que Dios está proveyendo para ti, porque tú significas todo para Él.

Pregunta: ¿Qué área de tu vida te cuesta más rendir hoy debido a que lo que tú consideras una necesidad urgente difiere de lo que Dios parece estar formándote a aceptar o aprender en este tiempo?

Aplicación: Tómate cinco minutos hoy para desconectarte del ruido diario. Cierra los ojos, respira profundamente y repite con convicción: "Mi Padre sabe lo que necesito antes de que se lo pida, y soy de inmenso valor para Él". Deja que esa verdad desarme tu necesidad de control.

Oración: Padre celestial, reconozco que muchas veces me hundo en la preocupación porque olvido lo valioso que soy ante Tus ojos y pretendo imponer mis propios planes sobre Tu sabiduría. Te pido perdón por dudar de Tu cuidado y hoy decido rendir mis incertidumbres familiares y laborales en Tus manos, confiando en que Tú conoces mis verdaderas necesidades mucho mejor que yo y que estás obrando con amor perfecto en cada detalle. En el nombre de Jesús, amén.

Lectura: Mateo 6:8, 30.

Del plan de lectura devocional "Cómo confiar en lugar de preocuparse" por Gregg Matte - www.houstonfirst.org

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18/06/2026

¡Gracias por ser una de las personas que más interactuó en nuestra página y por estar en nuestra lista de participación semanal! ¡Que Dios les bendiga inmensamente! 🎉 Martín Adrián Ramírez Barragán, Luz Maria Carvajal Mendez, Luz Stella Avila Aponte, Daniel Alcaide, Nelson E. Espinoza Beitia, Alma Lorena Navarro Moreno, Roger Nieva, Noe Olvera, Godinez Chavez Azucena Alejandra, Claudia Madrid Borges, Rut Muñoz, Arturo Valadez, Claudia Bonilla, Anthony Javier Briceño Izquierdo, Hortencia Roque, Alma Renteria, Cecilia Pontones

¡Un saludo especial a los nuevos seguidores destacados! 💎 Cristian Coria Rodriguez, Martín Adrián Ramírez Barragán, Godi...
18/06/2026

¡Un saludo especial a los nuevos seguidores destacados! 💎 Cristian Coria Rodriguez, Martín Adrián Ramírez Barragán, Godinez Chavez Azucena Alejandra, Alma Renteria, Georgina Canseco, Marisol Galindo, Roger Nieva, Luz Maria Carvajal Mendez, Alma Lorena Navarro Moreno, Marcos Maggie Casillas Soto, Cecilia Pontones, Ana Jazmin VC, Olga Luna, Juan Verona

¡El Señor los bendiga grandemente! Bienvenidos a la comunidad de

Necesidades fundamentalesJesús no puede ser más claro cuando nos dice en el libro de Mateo: no te preocupes por la vida....
18/06/2026

Necesidades fundamentales

Jesús no puede ser más claro cuando nos dice en el libro de Mateo: no te preocupes por la vida. Pero va más allá en los detalles y dice: «Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?».

Jesús quiere que entiendas que Dios es el proveedor de tus necesidades fundamentales. Si Dios provee para las aves y da belleza a los campos, ¿por qué tienes tan poca fe? ¿Por qué estás tan preocupado? Dios puede proveer para tus necesidades fundamentales. Y no solamente provee para tus necesidades básicas de alimento y ropa, sino que también puede proveer para tus necesidades fundamentales de amor, satisfacción en la vida, metas y sueños.

Hay necesidades profundas en el hombre y la mujer. Históricamente se ha dicho que la mayoría de los hombres necesitan significado y respeto, mientras que las mujeres tienen la necesidad de sentirse especiales y amadas. ¿Significa esto que el hombre no necesita lo que necesita la mujer? No, todos necesitamos de todo. Los hombres necesitan amar y ser amados, así como las mujeres necesitan respeto tanto como el hombre. Sin embargo, en Mateo 6:25-30, Jesús nos asegura a nosotros, sus seguidores, que Dios es capaz de cubrir todas esas necesidades. No solamente el vestido y la alimentación, sino también los deseos más profundos de tu corazón.

Un bloguero comentaba sobre un hombre que vivió hace 500 años y que escribió: «Mi vida se ha llenado de terribles infortunios, la mayoría de los cuales nunca sucedió». Un estudio mostró que el 85% de las cosas por las que nos preocupamos nunca sucede; y del 15% que realmente ocurre, el 79% de los casos no fueron tan malos como se esperaba, ya que las personas pudieron manejar la situación o aprendieron algo que fue de provecho para su vida. Básicamente, el 97% de los escenarios que nos afligen nunca suceden o pueden manejarse con éxito, dejando solo un 3% de situaciones que realmente nos sobrepasan.

Deja de preocuparte y fortalécete en el conocimiento de que Jesucristo puede satisfacer tus necesidades. Puedes encontrar tu significado en Él. El amor que deseas, Él ya lo tiene para ti. El deseo y mensaje de Jesús es que dejes de preocuparte por el mañana, porque nuestro Padre celestial provee todo para tus necesidades. ¿Encuentras tu significado, amor y respeto en Jesús?

Pregunta: Al ver que estadísticamente casi el 97% de tus preocupaciones nunca ocurren o terminan siendo manejables, ¿qué necesidad afectiva, laboral o personal te está costando más entregarle hoy al Padre para que Él la provea a Su manera?

Aplicación: Haz una lista de las tres necesidades o deseos que más te han causado afán esta semana. Al lado de cada una, escribe la frase: "Mi Padre celestial sabe que lo necesito y Él es mi Proveedor", y renuncia conscientemente a buscar la solución con tus propias fuerzas.

Oración: Padre celestial, reconozco ante Ti que muchas veces me afano por el futuro y permito que la ansiedad nuble mi fe, olvidando el inmenso valor que tengo para Ti. Te pido perdón por dudar de Tu cuidado y hoy decido descansar en Tu fidelidad, confiando en que Tú eres el Proveedor absoluto no solo de mi alimento y mi vestido, sino también de mi necesidad de amor, respeto, significado y de cada sueño que has puesto en mi corazón. En el nombre de Jesús, amén.

Lectura: Mateo 6:25-30.

Del plan de lectura devocional "Cómo confiar en lugar de preocuparse" por Gregg Matte - www.houstonfirst.org

¿Cómo podemos pasar de la preocupación a confiar en Dios?¿Te has fijado en que no hay una tienda que venda preocupación?...
17/06/2026

¿Cómo podemos pasar de la preocupación a confiar en Dios?

¿Te has fijado en que no hay una tienda que venda preocupación? ¿Sabes por qué? Porque no necesitas ir a comprarla; nosotros mismos la creamos y la manufacturamos. Las preocupaciones aparecen a cada momento: están en la casa, en la oficina, en las relaciones y, sobre todo, se instalan en el corazón. Nos preocupamos por cosas que, probablemente, ni siquiera deberían inquietarnos.

Jesús dice en el libro de Mateo: «Yo les digo: no se preocupen por su vida». Es un mensaje fácil de leer, pero difícil de vivir. Quiero que sepas que soy tu compañero en esta lucha contra el afán, pero a pesar de la dificultad, el deseo es que tú y yo vivamos este mensaje. Luchemos juntos como seguidores de Cristo y aprendamos cómo avanzar para confiar más en Dios y apoyarnos menos en la ansiedad.

Un estudio realizado para descubrir cuánta agua se necesita para cubrir siete calles con una densa neblina mostró un resultado sorprendente: ¡tan solo un vaso de agua es suficiente! Ahora, piensa en cómo la preocupación funciona de forma similar en tu vida. Se apodera de todo, se siente como una neblina que se interpone justo frente a tus ojos y te hace pensar: «No puedo ver más allá de mi nariz. ¿Qué habrá a la vuelta de la esquina? No puedo ni siquiera ver mi mano». Siete calles de densa neblina alcanzan con apenas un vaso de agua.

En realidad, nos preocupamos por demasiadas cosas, pero si pones todo eso en las manos de Dios, notarás que no es un gran problema para Él. La mayor parte del tiempo, aquello que nos nubla la vista es algo pequeño que podemos confiarle al Señor. ¿Sabías que la mayoría de las cosas por las que te preocupas nunca llegan a suceder? Puedes tomar cada una de tus inquietudes y decirle a Dios: «Voy a confiarte todas estas cosas».

Si hoy sientes que te encuentras rodeado por siete calles de neblina y no sabes hacia dónde vas, Jesús quiere tomar esa carga. Tu preocupación y tu neblina son tan solo como un vaso de agua para Él.

Pregunta: ¿Qué situación específica está actuando hoy como una densa neblina en tu vida, y qué te impide recordar que para Dios ese gran problema es tan solo un vaso de agua?

Aplicación: Cada vez que un pensamiento de afán intente nublar tu día, visualiza un vaso de agua y repite en oración: "Señor, esto que me abruma es pequeño para Ti; te entrego mi neblina y decido confiar".

Oración: Señor, reconozco que muchas veces permito que la preocupación fabrique una densa neblina a mi alrededor que me impide ver el camino y me llena de temor por el futuro. Te pido perdón por confiar más en mis dudas que en Tu poder, y hoy decido entregar en Tus manos cada pequeña o gran inquietud que me agobia, sabiendo que lo que para mí es una tormenta, para Ti es solo un vaso de agua. Devuélveme la paz y enséñame a caminar por fe, confiando plenamente en Tu cuidado diario. En el nombre de Jesús, amén.

Lectura: Mateo 6:25.

Del plan de lectura devocional "Cómo confiar en lugar de preocuparse" por Gregg Matte - www.houstonfirst.org

El peligro de la amnesia espiritualUno de los peligros de haber sido rescatados es olvidar que otros todavía están donde...
16/06/2026

El peligro de la amnesia espiritual

Uno de los peligros de haber sido rescatados es olvidar que otros todavía están donde un día estuvimos nosotros. Por eso, quienes hemos experimentado el alivio de que Dios ponga nuestros pies sobre "suelo firme", tenemos una enorme responsabilidad. Cuando vemos a alguien atrapado en el pozo de sus malas decisiones, de las circunstancias, de la ansiedad, del fracaso público, de la quiebra o del dolor, nuestra reacción no debe ser pararnos desde el borde y tomar una postura de juicio; pero la verdad es que fácilmente puede ocurrir.

Sucede que muchas veces olvidamos que nosotros también estuvimos ahí y que no salimos por nuestra habilidad, sino por la gracia. Si estamos parados sobre la Roca, en terreno firme, no es por mérito, es por misericordia. Por lo tanto, cuando alguien está en el lodo, no necesita nuestro sermón o moralismo; necesita nuestra mano y una esperanza que viene de Dios y que se muestra a través de nosotros.

Necesitamos tener la compasión de recordar nuestra propia fragilidad y extender el amor de Cristo de forma práctica y personal. Ser un seguidor de Jesús es estar dispuesto a ensuciarse las manos para ayudar a otro a encontrar a ese Padre que nos sostuvo a nosotros. Hay un gran peligro en llevar tiempo caminando con Dios, haciendo “las cosas bien” y olvidar que somos humanos, y es que se puede desarrollar una especie de amnesia espiritual. Es tentador mirar hacia abajo desde nuestra estabilidad actual y confundir la gracia con nuestra propia "buena conducta". Alguien que olvida cómo se siente estar en el lodo corre el riesgo de regresar ahí.

La compasión no es un sentimiento abstracto; es una postura física, verbal, emocional y espiritual. Cuando nos ensuciamos las manos para ayudar a otro a salir de su pozo, no solo estamos recordándole su valor, sino que estamos haciendo que el amor de Dios sea visible y creíble para una cultura que está harta de jueces y hambrienta de abrazos.

Pregunta: Cuando ves a alguien cubierto del lodo de sus errores, ¿tu primer instinto es señalarlo como juez o extenderle la mano como un rescatado que recuerda de dónde salió?

Aplicación: Piensa en alguien de tu entorno que actualmente está "en el pozo" (una crisis, un fracaso, una depresión). Hoy, no le des un consejo no solicitado; haz un acto concreto de bondad (llévale una comida, envíale un mensaje de pura gracia sin juicio) que le demuestre que no está solo.

Oración: Padre celestial, te ruego que me libres por completo de la arrogancia de juzgar a quien ha caído en el camino. Lléname de Tu compasión divina para ver al que sufre a través de Tus ojos de amor, recuérdame siempre el pozo del que Tú me rescataste por pura misericordia y dame la valentía necesaria para extender la mano sin reservas hacia el necesitado. En el nombre de Jesús, amén.

Lectura: Proverbios 21:2, Mateo 7:1-5, Salmos 40:1-2.

Del plan de lectura devocional "Después del foso" por Abraham Figuera Álvarez - https://afiguera.com/

Cicatrices que sanan a otros“Con paciencia esperé que el Señor me ayudara, y él se fijó en mí y oyó mi clamor. Me sacó d...
15/06/2026

Cicatrices que sanan a otros

“Con paciencia esperé que el Señor me ayudara, y él se fijó en mí y oyó mi clamor. Me sacó del pozo de desesperación, del lodo y del fango. Puso mis pies sobre suelo firme y, a medida que yo caminaba, me estabilizó”. — Salmos 40:1-2 (NTV)

Aquí hay algo muy interesante: David, quien escribe este salmo, no oculta que estuvo en el fango; lo recuerda y lo cuenta a otros. De hecho, hace arte con su historia, porque eso es un salmo: un canto o un poema. En lugar de esconder su temporada en el pozo, la comparte abiertamente para que los demás puedan escucharla.

Nuestros procesos de vida más complejos toman un tono especial de propósito cuando nuestra historia de dolor se convierte en apoyo, esperanza y medicina para otros. Cuando somos honestos sobre nuestra necesidad de rescate, construimos un puente irresistible para aquellos que creen que Dios está lejos y que solo los que están impecables pueden acercarse a Él.

"Ser amado pero no conocido es reconfortante pero superficial. Ser conocido pero no amado es nuestro mayor temor. Pero ser totalmente conocido y verdaderamente amado es lo que más necesitamos, y es lo que Dios nos ofrece en el Evangelio". — Tim Keller

Si has estado en el fango, tienes una historia para contar sobre lo que Dios puede hacer. Y si hoy estás en el pozo, recuerda que alguien más ya estuvo ahí y Dios lo sacó; es decir, hay esperanza para ti, así que ánimo.

De nuestra parte, se requiere autenticidad para que dejemos de esconder nuestras cicatrices y empecemos a verlas como trofeos de la gracia de Dios. Una cicatriz es la prueba de que hubo una herida, pero también de que hubo una sanidad. Cuando le muestras a alguien tus marcas, le estás diciendo: "Yo estuve donde tú estás y hay una salida". Le estás dando un sentido más alto a lo que te pasó. Eso sí, no hagas de tu historia una muleta, un medio para llamar la atención hacia ti, ni para generar lástima o admiración. Úsala con la prudencia con la que se usa una herramienta, cuando sea apropiado y sepa usarse bien.

Es de gran valor recordar que el relato de nuestra vida no es una demostración de lo buenos que somos por haber salido del lodo, sino de lo bueno que es el Padre por habernos buscado allí. No permitas que el miedo al juicio te robe la oportunidad de ser el puente que alguien más necesita para salir de ese pozo de desesperación y pasar al suelo firme de la gracia.

Pregunta: ¿Qué cicatriz de tu pasado estás intentando ocultar por vergüenza, cuando en realidad podría ser la fuente de esperanza para alguien que todavía está atrapado en el lodo?

Aplicación: Comparte una vulnerabilidad o un proceso de sanidad con alguien que esté pasando por algo similar hoy, no para llamar la atención sobre tu dolor, sino sobre Tu Rescate.

Oración: Señor, te pido que quites de mí todo temor a ser visto como alguien imperfecto y que rompas las barreras de la vergüenza. Te ruego que uses mis cicatrices y mi historia como un testimonio vivo para recordarles a otros que Tú eres el único Dios que sana, restaura y da nuevos comienzos, convirtiendo mi antiguo dolor en un canal de Tu gracia para los que aún sufren. En el nombre de Jesús, amén.

Lectura: Salmos 103:14, 2 Corintios 4:7-10, Salmos 40:1-2.

Del plan de lectura devocional "Después del foso" por Abraham Figuera Álvarez - https://afiguera.com/

¡Un saludo especial y nuestro agradecimiento a los seguidores destacados! Gracias por interactuar y estar atentos a nues...
14/06/2026

¡Un saludo especial y nuestro agradecimiento a los seguidores destacados! Gracias por interactuar y estar atentos a nuestras publicaciones, que Dios les bendiga ricamente 🤗🙌🏽 Cristian Coria Rodriguez, Martín Adrián Ramírez Barragán, Godinez Chavez Azucena Alejandra, Alma Renteria, Olga Luna, Georgina Canseco, Marisol Galindo, Roger Nieva, Luz Maria Carvajal Mendez, Alma Lorena Navarro Moreno, Marcos Maggie Casillas Soto, Cecilia Pontones

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Estables en el proceso“Con paciencia esperé que el Señor me ayudara, y él se fijó en mí y oyó mi clamor. Me sacó del poz...
14/06/2026

Estables en el proceso

“Con paciencia esperé que el Señor me ayudara, y él se fijó en mí y oyó mi clamor. Me sacó del pozo de desesperación, del lodo y del fango. Puso mis pies sobre suelo firme y, a medida que yo caminaba, me estabilizó”. — Salmos 40:1-2 (NTV)

Aquí se menciona que “a medida que caminaba”, Dios lo estabilizaba. Esto nos recuerda algo importante: la sanidad rara vez es un evento instantáneo; más bien, suele ser un proceso de "reconstrucción" y, tal como todo proceso, requiere tiempo. Esto normalmente es algo que no nos gusta; queremos estar bien y de inmediato. Sin embargo, al igual que en la recuperación de una cirugía física, volver a caminar después de un trauma emocional, dolor, ruptura o incertidumbre crónica requiere paciencia y procesos sanadores.

No te castigues si hoy todavía te sientes un poco tambaleante. No hay nada malo contigo. Ve paso a paso. Solo asegúrate de estar caminando con Dios y llegará el momento donde podrás reconocer con claridad Sus efectos en ti.

Solemos creer que la estabilidad solo es posible cuando estamos “bien” en una serie de cosas a las que les damos valor, pero aquí queda claro que no es así. Puede haber áreas que todavía necesitamos sanar, reconstruir o mejorar, y aun así estar estables. La estabilidad no es el fruto de la ausencia de debilidad, sino la evidencia de la presencia y el respaldo de un Padre que está ahí para sostenernos y ayudarnos a fortalecernos.

“Sanar el corazón es un arte que requiere tiempo, verdad y mucha gracia”. — Norman Wright

La paz, el bienestar y todo lo que está después del pozo son asuntos que podrían tomar tiempo en recuperarse por completo, pero mientras sucede, ten presente que cuentas con Dios, que no estás solo y que Él es tu fuente inagotable de estabilidad.

Pregunta: ¿Estás siendo demasiado duro contigo mismo por no estar completamente fuerte o “sano” todavía?

Aplicación: Hoy, sé amable contigo mismo; reconoce un pequeño avance que hayas tenido en tu carácter, en tus emociones o en cualquier otra área de tu vida durante esta semana, y dale gracias a Dios por ese logro.

Oración: Señor, te doy gracias por sostener mis pasos con tanta ternura, incluso en esos días cuando siento que todavía pierdo el equilibrio y que mis fuerzas fallan. Te pido que me llenes de Tu paz para aceptar que sanar es un proceso que toma tiempo, y te ruego que me ayudes a no desesperarme en la espera, confiando plenamente en que Tu mano protectora me afirmará y me reconstruirá por completo a medida que avanzo contigo. En el nombre de Jesús, amén.

Lectura: Salmos 103:2-3, 40:1-2.

Del plan de lectura devocional "Después del foso" por Abraham Figuera Álvarez - https://afiguera.com/

El peso del pasadoCon paciencia esperé que el Señor me ayudara, y él se fijó en mí y oyó mi clamor. Me sacó del pozo de ...
13/06/2026

El peso del pasado

Con paciencia esperé que el Señor me ayudara, y él se fijó en mí y oyó mi clamor. Me sacó del pozo de desesperación, del lodo y del fango. Puso mis pies sobre suelo firme y, a medida que yo caminaba, me estabilizó”. — Salmos 40:1-2 (NTV)

Es imposible caminar con agilidad sobre suelo firme si todavía estamos aferrados al lodo que nos hundía. Muchas veces, Dios nos saca del pozo, pero nosotros nos llevamos el fango en las manos. Piénsalo: quizás es culpa, dolor, resentimientos o etiquetas del pasado que ya no nos pertenecen. El verdadero avance implica la decisión de “dejar de mirar atrás" para poder enfocarnos en lo que tenemos delante. Para caminar hacia tu futuro, debes tener la valentía de soltar lo que te definía en tu momento más bajo.

La libertad requiere abrazar la estabilidad que Dios ofrece; el problema es que, a veces, el fango se siente familiar. Nos acostumbramos tanto a las etiquetas, las vergüenzas, las maneras disfuncionales de vivir y hasta al dolor, que el suelo firme nos resulta extraño y hasta intimidante. Es por eso que es fácil elegir lo “malo conocido” en lugar de lo “bueno por conocer”. Esto puede ser tan profundo que algunos prefieren quedarse sumergidos en el pozo por temor o costumbre, antes que experimentar lo nuevo que Dios tiene para ellos.

Al soltar el lodo, dejamos de centrarnos en nuestras caídas y empezamos a centrarnos en la gracia que nos pone de pie. Avanzar hacia lo nuevo requiere de una poda emocional y mental constante. No puedes correr la carrera que tienes por delante si insistes en cargar con los escombros de tu ayer.

El perdón de Dios es total, pero el sentimiento de libertad es una decisión diaria. Tienes que decidir, cada mañana, que no vas a permitir que el lodo de tu pasado ensucie el camino que Dios ha pavimentado para tu futuro. La estabilidad que se menciona en el Salmo no es solo física; es una estabilidad interna que surge cuando dejamos de conformarnos con nuestros "pozos" y empezamos a abrazar nuestra nueva identidad. Recuerda esto: no puedes abrazar lo que Dios tiene para ti en el mañana si tus manos están ocupadas aferrándose a lo que pasó ayer.

Pregunta: ¿Qué parte de tu "vida en el pozo" sigues cargando hoy por puro hábito o miedo, y qué te impide soltarlo hoy mismo?

Aplicación: Identifica hoy un recuerdo, una actitud, un rencor o una etiqueta del pasado que te detiene. Escríbela en un papel y luego destrúyelo físicamente como un acto simbólico de que ese peso ya no te pertenece.

Oración: Padre, dame el valor de soltar hoy de manera definitiva todo lo que ya no forma parte de mi nueva identidad en Ti. Límpiame no solo del pozo, sino del deseo de mirar atrás o de cualquier carga que me haya traído del pasado y que ya no corresponde a lo que Tú quieres hacer en mi futuro, permitiendo que Tu gracia cure por completo mis heridas. En el nombre de Jesús, amén.

Lectura: 2 Corintios 5:17, Efesios 4:24, Salmos 40:1-2.

Del plan de lectura devocional "Después del foso" por Abraham Figuera Álvarez - https://afiguera.com/

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