01/09/2026
Hace 16 años nació este espacio con un sueño bastante sencillo y, al mismo tiempo, enorme: crear un lugar donde las personas pudieran sentirse acompañadas mientras atravesaban momentos importantes de su vida.
No sabía todo lo que vendría después.
No sabía cuántas historias iban a pasar por aquí.
Cuántas lágrimas, abrazos, despedidas y nuevos comienzos.
Cuántas personas llegarían buscando respuestas y terminarían encontrándose un poquito más a sí mismas.
Tampoco sabía lo difícil que sería sostener un sueño durante tantos años.
Porque detrás de un espacio como este no solamente existen talleres, consultas, cursos o sesiones. Existen días buenos y días muy difíciles. Decisiones, incertidumbre, cansancio, cambios, pérdidas, comienzos otra vez… y una enorme cantidad de trabajo que casi nunca se ve.
16 años no significan que todo haya salido bien.
Significan que, aun cuando no todo salió bien, seguimos.
Y quizá eso es lo que más queremos celebrar hoy.
Que seguimos aquí.
Porque entonces llega alguien y te cuenta que su vida cambió después de atravesar un proceso. Alguien vuelve años después simplemente para decir “gracias”. Alguien encuentra una manera distinta de mirar su historia, de relacionarse con su familia, de tomar una decisión o de volver a elegirse.
Y en esos momentos recuerdas para qué comenzó todo.
Este lugar nunca ha pretendido tener respuestas para la vida de nadie.
Ha querido ser un espacio donde cada persona pueda detenerse, mirarse, comprenderse, hacerse preguntas y encontrar sus propias respuestas.
Y eso, después de 16 años, sigue teniendo sentido para mí.
Hoy quiero agradecer profundamente a cada persona que alguna vez cruzó nuestra puerta. A quienes llegaron a consulta, a un taller, a una constelación, a una conferencia. A quienes recomendaron nuestro trabajo. A quienes estuvieron un tiempo y después continuaron su camino. A quienes siguen aquí.
Porque aunque quizá no lo sepan, cada una de esas historias también construyó la nuestra.
Hoy no quiero celebrar solamente que cumplimos años.
Quiero celebrar que un sueño logró convertirse en un lugar.
Que ese lugar se convirtió en comunidad.
Y que esa comunidad ha acompañado miles de pequeños y grandes momentos de transformación.
Después de 16 años todavía tenemos mucho que aprender, mucho que transformar y muchísimo camino por recorrer.
Y hoy, por un instante, quiero mirar hacia atrás y decirle a aquellas personas que comenzaron este sueño hace 16 años:
Valió la pena.
Mira cuántas historias han pasado por aquí.
Mira cuánto hemos aprendido.
Mira todo lo que hemos construido.
Y mañana volveremos a ocuparnos del camino.
Y hoy…
Hoy celebramos que seguimos aquí.
Gracias por estos 16 años.
Gracias por confiar.
Gracias por permitirnos acompañar una parte de sus vidas.
Seguimos.
Con más experiencia, con nuevas preguntas, con el corazón abierto y con el mismo propósito con el que comenzó todo: acompañar.
Gracias Infinitas por estos 16 años!!!