29/10/2026
Durante mucho tiempo pensé que para empezar algo nuevo solamente necesitaba decidir qué quería.
Quiero una nueva etapa.
Quiero nuevas oportunidades.
Quiero sentirme diferente.
Quiero que lleguen cosas bonitas.
Perfecto, Universo. Aquí está mi pedido. Gracias. 😂✨
Pero había un pequeño detalle…
También quería seguir cargando algunas cosas viejas conmigo.
Y ahí entendí algo que me incomodó bastante:
A veces queremos un nuevo capítulo sin querer terminar de soltar el anterior.
Queremos paz, pero seguimos regresando mentalmente al conflicto.
Queremos relaciones diferentes, pero seguimos cargando heridas de las anteriores.
Queremos una nueva versión de nuestra vida, pero nos da miedo despedirnos de la versión de nosotros que aprendió a sobrevivir en la antigua.
Y no digo esto desde un lugar de “ya lo resolví”.
Lo digo porque yo también lo he hecho.
Yo también he querido avanzar mientras una parte de mí seguía mirando hacia atrás.
Y con el tiempo entendí que cerrar y abrir ciclos no son cosas tan separadas como parecen.
A veces son parte del mismo movimiento.
Una mano suelta mientras la otra empieza a recibir. 🤍
Y quizá por eso octubre me parece un mes tan bonito para hablar de ambas cosas.
De lo que termina.
De lo que comienza.
De lo que agradecemos.
De lo que dejamos ir.
Y de todo ese espacio extraño que existe entre una versión de nuestra vida y la siguiente. 🌑🌱
No creo que tengamos que destruir nuestro pasado para comenzar algo nuevo.
Pero sí creo que llega un momento en el que tenemos que decidir:
¿Voy a seguir viviendo mirando esa puerta que se cerró… o voy a empezar a descubrir qué hay detrás de la que se está abriendo?
Yo todavía sigo aprendiendo a hacerlo.
A cerrar con más conciencia.
A abrir con menos miedo.
Y a confiar un poquito más en las etapas que todavía no conozco. 🤍
Ahora te toca a ti:
Si pudieras cerrar UN ciclo y abrir UNO nuevo en este momento… ¿cuáles serían? 👀🌱