15/05/2026
Un día como hoy, 15 de mayo, pero de 1867 cae preso el que fuera alguna vez proclamado emperador de México, Maximiliano de Habsburgo y en esta acción su imperio acabó con él.
Las cosas le fueron adversas una vez que la milicia francesa abandonara el territorio mexicano unos meses atrás, rompiéndose el Tratado de Miramar; antes de irse le ofrecieron a Maximiliano que abdicara y se fuera con ellos de regreso a Europa.
Maximiliano pensó en renunciar a la corona e irse de México, pero los pocos conservadores que le eran fieles, lo mismo que sus generales, le solicitaron no lo hiciera y una carta de su madre la reina Sofía de Bavaria, quien le escribió que prefería verle mu**to a rendido, ya que un Habsburgo no se rendía jamás.
15 DE MAYO DE 1867 - RENDICION DE MAXIMILIANO
Cuando ya la catástrofe del II Imperio era inevitable, Maximiliano deja la ciudad de México y llega a Querétaro el 19 de febrero de 1867.
La ciudad, comprendiendo las tropas, tenía aproximadamente 4000 habitantes.
En la parte este, en el cerro de la Cruz, se encontraba el convento del mismo nombre "de la Cruz", una especie de ciudadela con casas de ma**za construcción que dominan el resto de la ciudad.
Aislado por completo, se levanta el cerro de Las Campanas. Desde él se ofrece una espléndida vista de Querétaro y sus alrededores.
El partido conservador consideró siempre a Querétaro, que también era una importante ciudad comercial, como su baluarte.
El general Mariano Escobedo encabezó, un cerco que mantuvo sitiado a Querétaro y la situación de ofensiva recrudeció desde fines de abril.
El 12 de mayo las fuerzas mexicanas recibieron municiones del general Porfirio Díaz, quien asediaba la Ciudad de México.
Llegó el momento de negociar, y a fin de evitar que se siguiera derramando sangre, el coronel imperialista Miguel López acordó con el general Mariano Escobedo levantar el sitio de Querétaro a cambio de que Maximiliano abandonara el país y no retornara más.
Pero no fue aceptado por el general Escobedo, quien obedecía las instrucciones del presidente Juárez que insistía en la rendición incondicional.
A las 3 de la mañana del 15 de mayo de 1867, el ejército mexicano ocupó el punto conocido como La Cruz en la ciudad de Querétaro.
Como a las 8 de la mañana, se presenta Maximiliano con sus generales Castillo y Mejía, frente al Gral. Ramón Corona, cuentan que dijo
“General aquí tiene mi espada, ya no soy Emperador”, “si se necesita una víctima aquí estoy”.
A lo que el General contestó “Es usted digno de conservar su espada como hombre valiente, pero Emperador nunca ha sido”.
Mientras esperan la llegada del Gral. Escobedo al aire libre y bajo intenso frío, el Gral. Corona comenta a Maximiliano "Está usted temblando, Maximiliano", quien responde "Si, pero no de lo que usted cree General".
Por la tarde, el Gral. Mariano Escobedo rinde un parte telegráfico a Benito Juárez notificando la caída de Querétaro y la aprehensión de Maximiliano, Castillo y Mejía; Miramón había logrado ocultarse.
Más tarde fue apresado, al ser delatado por un doctor de apellido Licea.
Juárez, quien se encontraba en San Luis Potosí desde marzo de 1867, tras saber el triunfo de las fuerzas Republicanas, regresó a la Ciudad de México dando paso a la República Restaurada
Después de su rendición, Maximiliano fue enjuiciado junto con los generales Miguel Miramón y Tomás Mejía, por traición a la patria de acuerdo a la Ley del 25 de enero de 1862, los tres fueron fusilados el 19 de junio de 1867 en el Cerro de las Campanas.
La fotografía es del Cadáver de Maximiliano de Habsburgo enviado a Austria .
La misma fragata Novara, que tres años y medio antes viniera empavesada a dejar a las playas veracruzanas a dos jóvenes soberanos llenos de esperanza y de ilusiones, se llevaba el cadáver de uno de ellos para depositarlo después de larga travesía en la cripta de Capuchinas de Viena .
Cuentan que su Madre lloro desconsolada al no poder ni reconocer a su hijo , pero para muchos , solo eran lagrimas de remordimiento , porque fue ella quien le prohibió renunciar al ''Trono'' y le ordeno quedarse en México hasta las ultimas consecuencias