27/05/2026
Ser tortillero no es fácil… y hay días en los que pesa más de lo que uno puede explicar.
Uno lucha, se levanta temprano, invierte tiempo, dinero y corazón… pero aun así las ventas no siempre responden. El costo de vida sigue subiendo, los precios no dan tregua, y el apoyo al comercio local muchas veces no llega.
Y llega el cansancio… ese que no solo es físico, sino emocional. Ese que te hace preguntarte cuánto más se puede resistir.
Pero incluso en medio de todo eso, sigo aquí. No porque sea fácil, sino porque rendirse nunca ha sido la opción… a levantar el barco y si se hunde lo hacemos submarino .🙏