22/03/2026
¡QUIOBO JAIME! ¡ADIÓS JAIME!
"Al maestro de la EPT, Jaime Velázquz Ramos, quien, si la memoria me es fiel, impartió clases de Matemáticas y de Física en los años 80 y 90 del siglo pasado, así lo recordarán sus exalumnos, y así lo recuerdo yo, desde este gran útero preparatoriano que ha dado a luz a tantos profesionales de distintas especialidades".
Te voy hablar de tú a tú, Jaime, supe de la cruel noticia hace unos días, ignoramos las causas, pero ayer fueron tus exequias y, entre otros actos, te llevarían a la presidencia municipal de Tezoyuca, tu pueblo, tu municipio, tu regazo, no pudimos ir a darle palabras de aliento a tu familia, lo cual me duele en demasía.
Además de ser compañeros en EPT, me vinculaba contigo tu amor por el futbol, éramos compañeros del panbol aquí en la prepa en el equipo de maestros y trabajadores, y rivales en la liga dominguera. Al final, como debe de ser, amigos. No recuerdo ya en que equipo jugabas, de los muchos que hay en Tezoyuca, cuyas canchas del ”20 de Noviembre”, o la de “Santiago Tezoyuca”, conocía a la perfección, pues por lo menos cada dos meses jugaba yo en tu pueblo con mi equipo el Delta. Pero te recuerdo más cuando ibas de visita a la cancha de Pentecostés. Una vez, un alumno mío me dijo que era yo bien bravero, cuando le pregunté el por qué, me dijo que me había visto jugar y era yo un rudo, me dijo que era hermano tuyo, Jaime.
Dejaste la prepa para, supongo, atender tu negocio de pinturas Comex en Tezoyuca (la fábrica te queda cerquita, en Acolman). Luego, además del futbol, te jallé cuando andabas recorriendo el cerro de ¿Santiago?, visitando domicilios para entregarles folletos a tus vecinos pues eras candidato a presidente por tu municipio, supongo que por el PRD. Yo estaba pintando una barda para exigir la libertad de los compañeros de Atenco del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, FPDT, nos saludamos contentos, cada quien por su causa. Después nos visitaste alguna ocasión en la prepa, otra cuando ya eras presidente municipal. Alguna vez me fuiste a dejar a mi casa unos galones de pintura. Otras te topé por el jardín de Texcoco, siempre amable, siempre sencillo, siempre un caballero, tu mirada y tu sonrisa te delataban. Sí, Jaime, y ahora me entero que te nos juiste, qué se le va a hacer, solo escribirte esto desde lo más profundo de mi alma, ojalá tu familia, hermanos, hijos, esposa, tengan la fortaleza necesaria para reponerse rápidamente de este golpe de tu ausencia.
¡Descansa en paz, por siempre, Jaime, Maestro de la EPT!
(Salvador Díaz)