Sólo vemos lo que estamos preparados para ver de la realidad, porque dadas nuestras condiciones neurofisiológicas ni podemos percibir toda la realidad, ni la vemos tal cual es ella; sin embargo, hemos crecido creyendo eso, que vemos la realidad tal cual es y, lo peor, que sólo quienes ven la realidad como nosotros son dignos de nuestra confianza. A quienes no la ven como nosotros los consideramos
tontos, mal informados o, lo peor, mal intencionados. Esta forma de concebir el mundo nos resulta muy perjudicial y tiene una enorme dificultad: es transmisible. En la mayoría de los hogares los niños van adquiriendo patrones de pensamiento a través de los cuales juzgan la realidad y la interpretan, por esa razón es la pobreza tiene sus raíces en casa. Piensa, por ejemplo, las veces que escuchaste frases como:
El dinero es la causa de todos los males. Se está pudriendo en dinero. Ya todo está escrito, es cuestión de nuestro destino. Somos pobres, pero honrados. Es probable que a un adulto nuestra aseveración inicial le suene ridícula, pero para un niño pequeño, en formación, sin todos los recursos intelectuales que nosotros tenemos como adultos, frases como las anteriores quedan inscritas en forma de instrucciones inconscientes que seguirán sin darse cuenta. Nuestro mundo exterior es sólo un reflejo de nuestros pensamientos y éstos son el resultado de nuestras creencias y esquemas inconscientes: la manifestación externa de escasez es la mala hierba que crece a partir de la pobreza de nuestro mundo interno. Erradicar la pobreza requiere de acciones mentales concretas para eliminar o modelar nuestros pensamientos de escasez, porque un adulto jamás ganará como rico si en su interior aún cree que el dinero es la causa de todos los males. A menudo escucho a la gente decir cosas como “es que vengo de una familia humilde”, “es que soy de bajos recursos”, o “es que nunca tuve esas oportunidades”
¡No! Usted tiene que reprogramar su mente. Usted puede venir de una familia humilde, pero no de una familia mediocre. Usted puede haber crecido usando cosas de segunda, pero usted es de primera. No puede imaginar la de veces que he visto personas que se sienten incómodas cuando ganan grandes cantidades de dinero y entonces se deshacen de su dinero haciendo compras y compras de cosas que no necesitan, pero que van a guardar por si acaso. El por si acaso refleja un pensamiento de escasez. Queremos a nuestros padres, pero su historia no es la nuestra y las situaciones que dieron forma a sus vidas no son, ni de cerca, las que vivimos en la actualidad. Así que vamos a cambiar nuestra historia financiera, vamos a criar hijos ganadores y a enseñarles que somos ricos, que en realidad ésta es una nueva generación y que estamos aquí para ganar en grande. La abundancia no es tener, es ser. Gold Coaching reúne a personas que tienen interés en generar riqueza y libertad financiera, y les brinda las herramientas que requieren para alcanzar sus objetivos en dos vertientes: capacitación, coaching y acompañamiento hasta que la persona se vuelve independiente; y, un negocio en el mercado del oro con grado de inversión gracias a nuestra alianza estratégica con uno de los principales proveedores de oro a nivel internacional, diseñado en forma de franquicia, accesible con un mínimo de fondos propios.