13/07/2022
Si tu alma quisiera..........................................................................
Las tardes poco a poco terminaban en los horarios de salida de los empleados, los días bulliciosos comenzaban a ser pequeños y el sol ya dormía porque la luna se adelantaba presta para reinar. Muchos apuraban el paso para llegar a su destino porque la oscuridad pronto venía y nadie en ese momento, se atrevía a chistar. Las interminables colas para embarcarse en los buses y carros, no paraban de formarse. ¡Oh ciudad de los contrastes!
Entonces, mi nombre buscaba el tuyo, mi pensamiento volaba hasta tu semblante y a lo mejor sabría dónde encontrarte. Sin embargo entre mis afanes, te hallé dibujada entre las sonrisas de unos niños que todavía jugaban en la acera de enfrente. Qué candidez, qué inocencia en sus miradas, incluyendo esas manitas sucias del tanto trabajar el día. Ellos me llamaron la atención por los ojitos traviesos de tu recuerdo pero también me hicieron acordar el amor de los muchachos inocentes, ese que se perdió en el tiempo y a pesar de ello, todavía se encontraba intacto. ¿Habríamos sido quizás, cómplices de singular historia?
Quizá la sombra que sigue tus pasos se perdió en lo que parecería tu silencio pero aun así me encontraba en apuros. De repente estabas escondida en el azulino del cielo o tal vez en la campiña con aquellos inmensos árboles de pino que tanto me gustaban. En ese entonces, era vario pinto el follaje que escondía al lago azul donde solía pintar mis cuadros en mi caballete de madera. Pero también plasmaba mis grabados de carboncillo que eran para mí como una gran amistad sentida. ¡¡Tremendo sentimiento!!
Las flores de mis lienzos podrían compararse a tus misterios que escondías temerosa para mí. ¿Quiénes podrán descubrirlos? No lo sé porque esas flores las encontré solas pues nadie las había cuidado en el bosque. ¿Quiénes las encontrarían? Me contestó el silencio y nunca me enteré. Pero en cambio, yo si tenía tu fragancia pero no entendía el porqué de tus espinas. Solamente sabía que en tu frente noble acompañada de tu ondeada cabellera llevabas más de una rosa mía pero en tu mirada serena, quizá despertaba de los laberintos de este sueño que me invitaba a contemplarte de nuevo. ¡¡Cuánto te quiero!!
Y sin embargo, allí estabas, extasiada de momentos y cansada de mirones ciegos porque las respuestas ya no las tenías y sin embargo, mostrabas sonrisas. ¡Quién te entiende! Ayer me hablabas de las pobres bonanzas de tu pueblo, de las injusticias que atravesaban por una palabra incierta. Así también terminan los pasquines de los inocentes, en toda una vorágine de promesas y expresiones bobas que hablan las verdades de noche, más destilan mentiras por la mañana. Y tú estabas descontenta allí, pero me creías y yo te admiraba…
Y así vuelvo entre las calles de los humos, de las bocinas locas, entre la tarde que ya muere, entre el chirrido de los autos y las camionetas coloridas. Regresas, quizá por la misma vereda, tal vez por el mismo camino de la mañana donde se encontraron dos besos. Uno que era el mío y el otro era el de la despedida si lo recuerdas, aquella acera que una vez nos prometió encontrarnos en el claro de las mañanas o de repente me imagino, como dicen los antiguos moradores, “bajo el puente”, donde llegaba el último tren de la tarde...
¡Claro! El caballo de hierro, aquél viejo latón de recuerdos y ensueños, el contador de chismes y de cuentos, que no se olvidó dónde nos pudimos encontrar. Y tal vez allí pudiera darme cuenta de mis anhelos porque mi corazón no dejó de latir. Más ahora, debo de irme y no sé si regresaré. Es más, podría robarte un apasionado beso y tal vez aparecer en todos tus sueños y en ninguno, si es que tú me lo permites o tú amar a mi corazón desnudo y yo amarte todas las noches yertas, si tu alma quisiera…
Roque Puell López Lavalle
Link: https://www.youtube.com/watch?v=ZbxnDaWYl9o