31/10/2024
KORAJE
El problema es Los peruanos somos profundamente desconfiados y desconfiamos del bienestar, la historia nos ha enseñado a ser muy precavidos y tal nadie se atreve a decir que es feliz en el Perú, no vaya a ser que eso lo salga costando caro estamos llenos de expresiones en el habla coloquial que son mediatizadores, nunca estamos ni muy bien ni muy mal nosotros siempre estamos “ahí” como pa el tiempo somos muy cuidadosos con el lenguaje. Hemos aprendido a no exponerse muy abiertamente, a no destacar demasiado, hay una cultura de la mediocridad que es también una cultura de temor y de la precaución.
Las Avestruces evitan escuchar y esperan hasta último momento para actuar. Los incrédulos usan manguera de bomberos y ahogan el entusiasmo de la gente, sofocan la chispa de la creatividad y apagan el fuego, los que arrastran los pies, los resistentes, expresan una negación silenciosa a cooperar, los sentados en la cerca, los precavidos mucha información. Te pueden atarantar con detalles. los innovadores y los visionarios se comprometen, buscan soluciones, proponen plazos e impulsan el cambio.
, los medios de comunicación serán los protagonistas de las elecciones, definen la agenda política y son determinantes en los resultados finales.
sí tenemos una concepción positiva del desarrollo de Perú de estos últimos 20 años, debemos tener muy claro que nuestro modelo constitucional es un bien para preservar (con cambios necesarios) y que hay quienes están dispuestos a cargárselo con tal de obtener su objetivo, estamos en un enfrentamiento y confrontación entre la extrema derecha e izquierda por la toma del trono.
grupos disimiles que solo están interesados en satisfacer sus objetivos particulares responde a nada, sino a si mismo han creado un Perú caótico y anárquico donde nadie obedece a nadie, todos se disparan por su cuenta, tierra de nadie, donde la cohesión de los partidos dista la de una organización consolidada, fortalecida, disciplinada y emergente. hoy recibimos de los corruptos y dictadores lecciones en democracia, honestidad y transparencia y una campaña de desprestigio, para descalificar progresivamente a cada personaje
Si los peruanos no cambiamos y avalamos la práctica de elegir al menos malo, no podremos quejarnos luego ni de quienes nos gobiernan Necesitamos que en estas elecciones demos una clara lección de ética a todos los partidos, votando por los mejores candidatos y no por el menos malo