25/12/2025
Belén era conocido como el lugar donde se criaban corderos especiales, sin defecto, destinados al sacrificio en el Templo de Jerusalén, especialmente para la Pascua. Los pastores los cuidaban en campos y cuevas cercanas. Esta práctica se conecta con el nacimiento de Jesús en Belén, anticipando que Él sería el perfecto “Cordero de Dios” para el sacrificio supremo.