06/18/2025
Gabriela, más que una compañera es una amiga, ninguna donación es pequeña, aquà te dejo un poco de esa historia
Cualquier donación presiona el link,
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ninguna donaciones es pequeña, comparte por favor para que pueda llegar a más personas

Hoy les pido su apoyo para nuestra amiga Gabriela Benavides les dejo su historia y el enlace por si pueden aportar un granito a ella y su familia.
Mi nombre es Gabriela Benavides, soy salvadoreña, mamá de dos pequeñas guerreras de 3 y 6 años, y esposa de un hombre extraordinario, el mejor papá que Dios pudo elegir para nuestras hijas.
Vivimos en Minnesota, luchando como tantas familias migrantes por un futuro mejor, trabajando con amor y construyendo sueños con esfuerzo, esperanza y fe.
El sábado 14 de junio de 2025, nuestras vidas cambiaron para siempre.
Ese dÃa, como cada sábado, mi esposo salió temprano a comprar el desayuno para sorprendernos, como siempre lo hacÃa. Mis hijas lo esperaban emocionadas, con sus regalitos listos para celebrar el DÃa del Padre. Pero en lugar de abrazos y sonrisas, recibimos miedo, angustia y la ausencia más dolorosa.
Un vehÃculo sin identificación oficial lo detuvo. Hombres vestidos de civil intentaron sacarlo del auto a la fuerza. Él, con temor y sin saber si eran realmente agentes, me llamó. Les pidió una orden. Se negó a contestar sobre su estatus migratorio, ejerciendo su derecho al silencio. Aún asÃ, se lo llevaron.
Desde entonces, mi corazón no ha conocido la paz. Él está detenido en Snelling, con una posible deportación en cualquier momento. Y ahora, no solo enfrento su ausencia, sino también el temor de que mis hijas pierdan también a su mamá. Porque me han dicho que también corro riesgo de ser deportada.
¿Cómo se le explica a una niña de 3 años que papá ya no regresará a casa? ¿Cómo se le dice a una de 6 que mamá tal vez también tenga que irse pronto?
No existen palabras, solo el deseo profundo de protegerlas, abrazarlas fuerte y no soltarlas jamás.
Hoy me dirijo a ustedes no solo como madre, sino como una mujer que, en medio del dolor, decide no rendirse.
Con humildad, les pido su apoyo: un granito de arena, una oración, una palabra de aliento o lo que esté a su alcance para ayudarme a reunir fondos y poder regresar con mis hijas a mi paÃs si llega el momento. No porque quiera, sino porque debo protegerlas.
Esta no es una historia de derrota. Es una historia de amor, de fe, de resistencia.
Porque aunque hoy la vida nos sacuda, sé que no estamos solas. Sé que hay corazones buenos que acompañan, que sienten, que ayudan.
Gracias por leerme, por compartir este mensaje y por no ser indiferente al dolor de una madre que solo quiere abrazar a sus hijas con la certeza de que estarán bien.
Hoy más que nunca creo en la fuerza de la comunidad, en la solidaridad y en el poder del amor.
Dios los bendiga y les multiplique cada gesto de apoyo.
Mi nombre es Gabriela Benavides, soy salvadoreña, mamá de dos pequeñ… Gabriela Benavides Ayala necesita tu apoyo para Mi esposo está a punto de ser deportado